Dependencia

10 13 marzo 2018 dependencia » M. R. E nvejecer y mantenerse acti- vos pueden caminar de la mano. Las personas mayo- res son portadores de sabi- duría y cultura. Pero a veces y a medida que las arrugas en la piel aumentan, disminuye su presencia en la sociedad y su experiencia vital cae en el olvido. Para evitarlo, la asociación vizcaína Hartu-Emanak trabaja desde hace quince años enfocada en que la tercera edad se mantenga activa y en continuo aprendizaje. Sus orígenes se remontan al cie- rre de empresas clave en la indus- trialización vasca, como AHV o Babcock &Wilcox. «Los que empe- zamos con la asociación provenía- mos en su mayoría de la Margen Izquierda y habíamos salido pre- jubilados de esas empresas años antes». Mentes inquietas con ener- gía desbordante que tuvieron que enfrentarse a la temida pregunta ‘¿Y ahora qué?’. «Buscábamos una asociación distinta a las tradiciona- les, como los hogares sociales o clu- bes de jubilados, viudas o pensio- nistas. Ese formato había servido para nuestros padres, pero no para las nuevas generaciones de perso- nas mayores, con mayor esperan- za de vida y con mejor formación», repasa Ismael Arnaiz, uno de sus fundadores. Por aquel entonces –año 2001– la OMS comenzaba a abordar el reto del envejecimiento activo, lo que supuso para los impulsores de la asociación el pistoletazo de sali- da. «Muchos entienden que ese tér- mino significa hacer gimnasia y actividades, pero para la OMS se sustenta sobre tres pilares: seguri- dad, dignidad y participación social», comenta Arnaiz. «Para noso- tros, representa el conjunto de polí- ticas, acciones y actividades que permiten tener un envejecimiento saludable y, al mismo tiempo, ren- table para la sociedad», añade. Ahí entra en juego el nombre de Hartu-Emanak (Dar y recibir). «Que nos den de acuerdo a las nece- sidades de envejecimiento saluda- ble y que nosotros demos de acuer- do a nuestras capacidades», expli- ca. Su objetivo se centra en lograr que los mayores tengan más pre- sencia en la sociedad y en fomen- tar las relaciones entre personas de distintas edades. «Así podemos alcanzar un mayor entendimiento y tolerancia, siempre desde el res- peto y la solidaridad», resume. Por ello, los miembros de esta entidad se definen como agentes de desa- rrollo y se dedican a promover una sociedad más participativa, demo- crática y solidaria. Una sociedad activa En la actualidad, trabajan tres áreas. Por una parte, el «aprendizaje per- manente», cuyo fin es facilitar el acceso a la cultura y a la formación a través de ponencias, conferencias o cine-fórums. El segundo es el área de participación social, a través del cual reivindican la intervención de las personas mayores en campañas cívicas impulsadas desde las insti- tuciones y administraciones públi- cas vascas, promueven su presen- cia en los medios de comunicación y organizan actividades culturales (concursos literarios, visitas a museos, senderismo, etc). Por últi- mo, desarrollan actos intergenera- cionales, con visitas a centros esco- lares en los que comparten con los estudiantes cómo vivieron en pri- mera persona los acontecimientos más importantes de la historia vas- ca. Hartu-Emanak forma parte del Consejo de Personas Mayores de Bizkaia y ha sido la impulsora de Helduak Aldi!, una red social que integra a organizaciones de los tres territorios vascos.También colabo- ra con la UPV en la organización de encuentros con los estudiantes de Educación Social, en los que tra- tan temas como la afectividad y la sexualidad en las personas mayo- res. A pesar de los esfuerzos de su generación, desde la asociación rei- vindican que aún existen estereo- tipos que desde Hartu-Emanak se afanan en eliminar: «cargas socia- les, viejos, frágiles y difíciles de tra- tar» son algunos ejemplos. Por ello, en 2011 elaboraron un decálogo con propuestas para mejorar la ima- gen de las personas mayores en los medios de comunicación. «Sin embargo, seguimos buscando cómo mejorarla porque siempre se recu- rre a que somos dependientes y pasivos», reivindica Ramón Urru- tia, actual presidente de la entidad. La voz de la experiencia «Para la profesión te preparas, trabajas y piensas en que cuando te jubiles dejarás de levantarte a las ocho de la mañana y en lo bien que estarás en casa. Llega el momen- to y los primeros días estás estupendo. Pero a medida que el tiempo pasa, ¡sientes un vacío! y te preguntas ‘¿y ahora qué hago?’ Tienes que buscar algo que te llene», cuen- ta Ramón Urrutia, presidente de Hartu- Emanak. Por ese motivo, plantea una serie de recomendaciones para la jubilación. «Hoy día, la esperanza de vida es suficien- temente larga como para que tengas que pensar en que vas a vivir 25 o 30 años más. No puedes ser un desierto, un vacío o una improvisación, sino que te tienes que preparar para seguir siendo un ciu- dadano activo». Preparar la jubilación Público asistente a uno de los encuentros intergeneracionales de la asociación. La asociación Hartu-Emanak reclama el papel activo de los mayores para derribar prejuicios El camino hacia la vida independiente según Fekoor «Somos personas que queremos ser libres para elegir dónde, cómo y con quién vivir, sin ver- nos obligadas a escoger opcio- nes de ingreso residencial o encontrar graves carencias en el apoyo a la opción para una vida independiente en el propio hogar». Bajo esta premisa, Feko- or, la Federación Coordinado- ra de Personas con Discapaci- dad Física y Orgánica de Biz- kaia, presentó a finales de año la campaña ‘30 propuestas de cambio social por una Vida Independiente. Libertad de ele- gir y participar’. Este documen- to recoge las ideas identificadas en un estudio pionero en el que 33 personas aportaron sus expe- riencias, conocimiento y pro- puestas de solución. El objetivo es implicar a las instituciones y a la ciudadanía en el cambio que necesitan las 65.000 personas que padecen alguna discapacidad en Bizkaia para que la vida independiente sea una opción real para ellas. Las propuestas están enfoca- das a superar barreras como la tasa de paro cercana al 30% que sufre el colectivo, la mejora de los recursos sociales orientada a la vida independiente (compa- tibilidad de prestaciones, desa- rrollo de la asistencia personal...), del sistema sanitario o la nece- sidad de apostar por una edu- cación inclusiva.También se abo- ga por poner en marcha inicia- tivas que permitan avanzar hacia la accesibilidad universal. Como recordó el deportista Carlos Loizaga durante el colo- quio que siguió a la presenta- ción del informe, «no necesita- mos unos servicios sociales pro- teccionistas o asistencialistas, sino personalizados a nuestras necesidades y orientados a la vida independiente». «Debemos mejorar nuestra imagen porque siempre se recurre a que somos pasivos y dependientes»

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