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comunidades de propietarios

14/03/16

+

sí, el arquitecto valorará la via-

bilidad de cada una de las opcio-

nes, teniendo en cuenta la estruc-

tura, cimentaciones, dimensiones

y otras características, priorizan-

do las alternativas más recomen-

dables.

Medidas mínimas

Una vez obtenidas las licencias y

con el proyecto en mano, ¿dónde

debe ubicarse el ascensor? Según

el Plan General, «en primer lugar

deberá ubicarse en el hueco de la

escalera, siempre que cumpla con

las medidas adecuadas». En la ca-

pital vizcaína, Protección Civil ha

fijado unas dimensiones de cabi-

na de al menos 1.200 por 900 mi-

límetros, mientras que el ancho de

escalera tendrá una distancia mí-

nima de 850 milímetros. No obs-

tante, al tratarse de edificaciones

en su mayor parte de más de me-

dio siglo, resulta tarea difícil el

lograr «un itinerario practicable».

Es en estos casos cuando se apli-

ca una excepción en la que se

aceptan medidas inferiores, «siem-

pre que no menoscaben de forma

inaceptable las funciones básicas

de funcionalidad de los itinerarios

afectados (patio, escalera, por-

tal...)», afirma la misma fuente.

Las medidas mínimas de escale-

ra no son las mismas para todos

los municipios. La de Barakaldo,

por ejemplo, es de 800 milíme-

tros, igual que la de Portugalete,

Santurtzi o Gernika. En el supues-

to caso que esta primera circuns-

tancia no pueda darse, como se-

gunda opción recoge el testigo la

envolvente de la edificación, in-

cluyendo el patio. En caso de im-

posibilidad de las anteriomente

expuestas, el ascensor se implan-

tará en una zona privada exterior

al edificio y, como última opción,

en dominio público.

Uno de los aspectos que tienen en

mente los futuros propietarios a la

hora de adquirir una vivienda, apar-

te de dar lógicamente con un pre-

supuesto que se ajuste a su bolsi-

llo, es la accesibilidad en el inte-

rior del inmueble. Esto se traduce

en que no haya barreras arquitec-

tónicas o la posibilidad de contar

con un ascensor, un elemento que

llegó tarde para las construccio-

nes más antiguas, donde, además,

buena parte de los inquilinos son

gente mayor que suele sufrir pro-

blemas de movilidad.

Para paliar estas incomodida-

des, numerosas comunidades se

han puesto de acuerdo para insta-

lar elevadores aprovechando las

facilidades que ofrecen las empre-

sas del sector, con aparatos que se

ajustan casi a cualquier hueco, y

el apoyo de los ayuntamientos. En

Barakaldo, desde el año 2000 se

han tramitado alrededor de 750

expedientes, ya sea para la implan-

tación de un ascensor o para mo-

dificar su recorrido. Una tenden-

cia que se ha mantenido estable

durante estos tres últimos lustros,

con una crisis de por medio, y «cu-

yos repuntes anuales tienen más

que ver con los cambios norma-

tivos que con la incidencia de los

ciclos económicos», asegura Gorka

Zubiaurre, concejal de Disciplina

Urbanística, Medio Ambiente y

Sanidad del Ayuntamiento de este

municipio. Por ejemplo, durante

el último ejercicio se concedie-

ron 42 licencias, de las cuales ca-

torce correspondían a modifica-

ciones de recorrido. «Unos datos,

sin ir más lejos, equiparables a los

de 2008».

En Bilbao se superó esa cifra du-

rante el último año con 59 licen-

cias. Así, 26 permisos correspon-

dían a la instalación propiamente

dicha del ascensor, mientras que

otros 33 estaban destinados a cam-

bios de recorrido, implantación de

plataformas elevadoras o rebaje

del propio elevador a cota cero.

Cifras que no difieren en exceso

de las de años precedentes.

Reformar el edificio

Por lo tanto, la crisis económica,

lejos de frenar la demanda, «a lo

sumo ha ralentizado los procesos»,

subraya Zubiaurre. La explicación

es fácil: quien no goza de una bue-

na situación económica le resulta

imposible el acceso a una nueva

vivienda, por lo que opta por in-

vertir los recursos en la remode-

lación del propio inmueble. Son

personas mayores y quienes su-

fren algún tipo de minusvalía los

principales interesados, aunque

también gente que quiere disfru-

tar de una mayor comodidad. Gra-

cias a los cambios legislativos y a

las ayudas que concede la Admi-

nistración, la demanda de este tipo

de obras se ha visto incrementa-

da. Desde la alcaldía de la locali-

dad fabril, «se contemplan subven-

ciones de Eretza y bonificaciones

del ICIO sobre el 90% del impues-

to en obras de eliminación de ba-

rreras arquitectónicas». No obs-

tante, para llevar a cabo obras de

accesibilidad que afecten a con-

juntos urbanos homogéneos, «se

requiere la tramitación de un Plan

Especial que estudie las solucio-

nes de todo el conjunto», certifi-

can fuentes del área de Planifica-

ción Urbana del Ayuntamiento de

Bilbao, mientras que para edificios

que comprendan varios portales,

«es necesaria la elaboración de un

Anteproyecto que recoja una so-

lución única para todas las comu-

nidades incluidas», añaden las mis-

mas fuentes.A posteriori, una per-

sona con titulación de Arquitec-

tura superior redactará el proyec-

to para obtener la licencia.

No existe ningún tipo de restric-

ción por razón de la antigüedad

del edificio en la que sea imposi-

ble realizar obras de este tipo. Eso

Lejos de frenar la

demanda de licencias

durante los años de

crisis, estas se

mantienen como en el

periodo de bonanza

económica

¡No sin ascensor!

::

La instalación de un ascensor mejora la calidad de vida de los vecinos y revaloriza las viviendas.

La demanda ha

crecido por los

cambios normativos

y las ayudas