Comunidades de propietarios

2 27 marzo 2025 comunidades de propietarios » Leire Larrazabal Euskadi alberga uno de los par- ques de edificios más antiguos de Europa. Aunque en los últimos años se vienen alcanzando nive- les récord en la realización de obras de rehabilitación, el reto que queda por delante es consi- derable, tal y como se asume en el Pacto Social por la Vivienda 2022-2036 de Euskadi. Según datos del Eustat, uno de cada tres edificios fue construido hace más de 70 años, mientras que algo menos del 20% lo ha sido en este siglo XXI. Esta notable antigüe- dad del parque de edificios vas- co supone un gran reto para las políticas de rehabilitación. La ITE constituye el documento que per- mite a las personas propietarias de un edificio de uso predomi- nantemente residencial, que ten- gan una antigüedad superior a 50 años, conocer su estado de con- servación, disponiendo así de una orientación sobre la actuación necesaria de cara a asegurar su estabilidad, seguridad, estanquei- dad y consolidación. Además, per- mite conocer el estado en refe- rencia a la eficiencia energética y a la accesibilidad. Según Euskoregite, a 31 de diciembre de 2024, 85.479 edifi- cios vascos estaban obligados a pasar la ITE, pero hasta la fecha se habían realizado 47.080. ¿A qué se debe este hecho? Pablo García Astrain, director deVivien- da, Suelo y Arquitectura del Gobierno vasco, hace una valo- ración «moderadamente positiva. Más de la mitad de los edificios obligados a pasar la ITE ya lo han hecho, y en este momento el por- centaje supera el 55%. No obs- tante, aún queda mucho por hacer para garantizar el adecuado man- tenimiento del parque edificato- rio de Euskadi». Auge de la rehabilitación El elevado número de comunida- des que quieren rehabilitar sus fachadas ha revolucionado el sec- tor. «Estamos asistiendo a un auténtico auge de la rehabilita- ción. Actualmente más del 80% de las licencias de obra mayor que se conceden en Euskadi corres- ponden a rehabilitación, muy por delante de la obra nueva», reco- noce García Astrain. No es de sorprender que este hecho supon- ga que se necesiten muchos pro- fesionales. Pero, afortunadamen- te, para la realización de las ITEs y la redacción de proyectos no hay escasez de mano de obra cua- lificada. Sin embargo, «en lo que respecta a la mano de obra y la disponibilidad de empresas para ejecutar obras de rehabilitación, sí estamos encontrando ciertas dificultades en el sector», añade. Y lanza un consejo: «es funda- mental contar con el asesoramien- to de profesionales independien- tes, como arquitectos y apareja- dores, que pueden acompañar a las comunidades de propietarios durante todo el proceso: desde la ITE hasta la ejecución y direc- ción de las obras de rehabilita- ción si fueran necesarias. Igual que no se acude a un juicio sin abogado, no se debe afrontar una obra sin un técnico especializa- do». Eso sí, el auge de la rehabilita- ción «es una excelente noticia poque significa que estamos mejo- rando la seguridad y eficiencia de nuestros edificios. Sin embargo, este crecimiento también plantea retos, como la necesidad de garan- tizar que las intervenciones se rea- licen con los estándares de cali- dad adecuados y que se agilicen los procesos administrativos sin perder el control técnico necesa- rio», puntualiza el director de Vivienda, Suelo y Arquitectura del Ejecutivo vasco. En definitiva, llevar a cabo la ITE se ha convertido en la herra- mienta fundamental para cono- cer el estado real de nuestro edi- ficio y planificar las actuaciones necesarias para su conservación y mejora. Además, permite a los propietarios cumplir con su obli- gación legal en cuanto al mante- nimiento de los inmuebles y anti- ciparse a problemas que, de otro modo, podrían agravarse con el tiempo. Para el experto, la ITE «no es solo un trámite, sino una inversión en seguridad y calidad de vida. Detectar problemas a tiempo evita costes mayores en el futuro y nos ayuda a garantizar que los edificios sigan cumplien- do su función: protegernos y ofre- cernos confort. Cuidemos nues- tros edificios para que ellos nos cuiden a nosotros», apostilla. «La ITE no es solo un trámite, sino una inversión en seguridad y calidad de vida» Esta herramienta «es fundamental» para conocer el estado real de nuestro edificio, como reconoce García Astrain Andamios cubriendo toda una fachada para llevar a cabo la rehabilitación. » Leire Fernández Vivir en una comunidad de veci- nos tiene muchas ventajas, pero también puede suponer un buen dolor de cabeza si no se saben realizar correctamente las gestio- nes habituales. Por ello, decantar- se por un buen administrador de fincas es clave si queremos aho- rrarnos disgustos innecesarios. ¿Pero cómo podemos elegir bien el administrador? Os ofrecemos una serie de claves en las que fija- ros para evitar sustos. Buena reputación Lo primero que tenemos que bus- car es alguien con buenas refe- rencias. No debemos olvidar que un administrador de fincas se va a dedicar a gestionar nuestro dine- ro y el del resto de vecinos, por lo que la confianza es fundamen- tal. Podemos recurrir a gente conocida para que nos den su opinión sobre las personas que ellos tienen contratadas o mirar opiniones en internet. Qué servicios ofrecen Aunque la mayoría de adminis- tradores de fincas ofrecen servi- cios parecidos no está de más comprobar qué nos incluyen las cuotas mensuales antes de deci- dirnos. En ocasiones, un admi- nistrador con una cuota superior puede salirnos más rentable si nuestra comunidad tiene algún vecino moroso habitual y en sus servicios contratados se incluyen los envíos de burofax, por poner un ejemplo. Buena comunicación Que la comunicación sea fluida entre administrador y comuni- dad es fundamental. Un buen administrador debe estar dispo- nible para resolver dudas en el menor tiempo posible, así como ofrecer informes periódicos de los incidentes que puedan darse en la comunidad. Además, no es necesario esperar a las juntas para saber lo que está pasando. Es recomendable que haya una rela- ción fluida y que se utilicen los medios necesarios para ello, como el teléfono, el correo electrónico o elWhatsApp. Formación específica Aunque incluso un vecino de la propia comunidad puede ejercer de administrador, lo ideal es que sean personas con una formación específica para ello y con expe- riencia en la gestión de comuni- dades. Esto favorecerá que pue- dan tener más recursos ante los problemas que surjan. Además, deben estar actualizados de las últimas novedades legislativas, las posibles subvenciones a las que acogerse o las herramientas dis- ponibles para la gestión. Rapidez en la gestión Ante cualquier incidencia, la ges- tión para solucionarla debe ser lo más rápida posible. Un adminis- trador de fincas debe ser por lo tanto resolutivo ante los proble- mas y ofrecer soluciones de manera inmediata. Contar, por ejemplo, con un teléfono de emer- gencias para contactar en caso necesario puede ser un indicador positivo a la hora de elegir. Colegiado Aunque no es sinónimo de que vaya a ser el administrador más adecuado para nosotros, el hecho de que esté colegiado nos da un plus de seguridad. El hecho de estar colegiado nos asegura que contará con una formación ade- cuada, experiencia y conocimien- tos en materias como derecho, economía, arquitectura y gestión de comunidades. Por otra parte, el Colegio vela por la deontología y la dignidad profesional de sus colegiados garantizando que son profesio- nales perfectamente cualificados para el ejercicio de sus funciones. Cómo elegir bien a tu administrador de fincas Tener una persona de confianza para todas las gestiones que se necesitan realizar es fundamental

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