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construcción sostenible
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16/05/16
Uno de los principales objetivos
de la construcción eficiente es
aprovechar al máximo los recur-
sos y materiales del propio edifi-
cio. La edificación Passivhaus se
basa en esa premisa, ya que «es un
estándar de construcción que bus-
ca la máxima eficiencia energéti-
ca y el máximo confort con una
inversión económica óptima», ase-
gura Adelina Uriarte, de la em-
presa Construcciones Urrutia y
presidenta de la plataforma Pas-
sivhaus España.
Creada por un arquitecto sue-
co y un físico de la construcción
en los años 80, Passivhaus consis-
te en levantar construcciones que
cuenten con un gran aislamiento
térmico que, junto a una cuida-
da construcción, un sistema de
ventilación y pequeñas especifi-
caciones de forma y orientación
consiguen temperaturas homogé-
neas en las viviendas, así como un
importante ahorro de energía y
un alto grado de confort. «Te per-
mite tener una homogeneidad tér-
mica además de un gran aislamien-
to acústico», destacan los arqui-
tectos Iñaki Echeandia y Javier
Arregui, de CLIM Estudio de Ar-
quitectura.
Para ello utiliza los elementos
pasivos del edificio que son, nada
más y nada menos que los pro-
pios elementos de la construcción.
De esta manera, Passivhaus apro-
vecha la propia orientación y for-
ma del edificio, ya que en función
de hacia dónde se oriente y de lo
compacto que sea podrá alma-
cenar más calor y, al mismo tiem-
po, será más fácil de calentar o en-
friar. Un papel fundamental en
este tipo de construcciones es el
del aislamiento de la envolvente y
el tejado, porque lo que se hace
en las ‘casas pasivas’ es «poner un
abrigo al edificio», detalla Echean-
dia, de manera que queden to-
talmente eliminados los «puentes
térmicos, zonas desprotegidas que
por diferencias térmicas pueden
terminar generando condensacio-
nes no deseadas que puedan de-
sembocar en crear moho», expli-
can en CLIM Estudio de Arqui-
tectura.
Las principales características
de un edificio Passivhaus son cin-
co. La primera y fundamental es
el gran nivel de aislamiento térmi-
co (adecuado a la zona climática
en la que se esté). Otra es que en
estos inmuebles es fundamental
una continuidad del aislamiento
para que no se creen «autopistas
por las que se escapa la energía»,
detalla Uriarte. El tercer aspecto
característico de este estándar de
edificación es que se utilizan ven-
tanas de altas prestaciones de has-
ta triple vidrio que, además, lle-
van gas argón en su interior que
mejora el aislamiento. El cuarto
aspecto diferenciador de estos edi-
ficios es que son muy herméticos,
«muy poco permeables al paso del
aire», puntualiza Uriarte.Y es que
todo el aire que se cuela en nues-
tras viviendas de forma indesea-
da las está enfriando o calentan-
do en contra de nuestro interés y
confort.
Por ello, es fundamental traba-
jar adecuadamente su hermetici-
dad haciendo que el aire solo en-
tre y salga por donde nosotros que-
remos y en la cantidad que no-
sotros queremos, que obviamen-
te será la necesaria para mantener
una calidad higiénica del aire óp-
tima, «uno de los aspectos radical-
mente distinto entre el estándar
Passivhaus y la construcción con-
vencional». El último elemento di-
ferenciador es, precisamente, cómo
se ventila el edificio. Se realiza me-
diante un sistema mecánico con-
trolado con recuperación de ca-
lor, es decir, a través de una má-
quina que se encarga de coger aire
fresco o limpio del exterior, fil-
trarlo y meterlo al interior al mis-
mo tiempo que extrae el aire vi-
ciado del edificio y lo expulsa.
Ahorro y materiales
Ambos caudales se cruzan sin to-
carse, de tal forma que pasando
a través de un recuperador de ca-
lor es capaz de «robar» entre el
80 y el 90% del calor del aire vi-
ciado y cedérselo al aire limpio.
Por ejemplo, si tenemos el aire de
la calle a 5 grados y el de casa a
20, ese aire de la calle llegará al
interior a unos 18 grados sin ha-
berle aplicado ningún calor adi-
cional y solo nos faltará elevar
la temperatura de la casa hasta
los 20 grados. De esta manera,
«no hará falta abrir las ventanas
para ventilar la casa porque es-
tará siempre ventilada», subrayan
desde CLIM estudio de arqui-
tectura.
«No hay limitaciones en cuan-
to a los materiales que se pueden
utilizar, aunque algunos se adap-
tan mejor que otros, y tampoco
hay limitaciones de diseño, pero
un buen profesional es funda-
mental ya que el edificio Passi-
vhaus debe ser concebido como
tal para que funcione adecua-
damente», asegura la presidenta
de la plataforma Passivhaus Es-
paña. «A menudo, la gente pien-
sa que este tipo de casas están he-
chas de madera, pero nada más
lejos de la realidad, se utilizan
todo tipo de materiales», explica
Arregui.
La estructura puede ser de hor-
migón. En los cerramientos, tan-
to interiores como exteriores, se
pueden emplear materiales nor-
males del mercado. Se trata de
que con los materiales que tú
quieras puedas conseguir la efi-
ciencia necesaria. Lo que sí es
más diferencial es el sistema de
ventilación debido al ventilador
con recuperador de calor y la ex-
tracción de gases de la cocina que,
normalmente, son extractores
compactos con filtros de carbo-
no sin extracción al exterior.
Por todos estos elementos, el
ahorro en una construcción Pas-
sivhaus es considerable. En una
edificación normal se utilizan unos
100 vatios por metro cuadrado
para calentarla, mientras que en
una casa pasiva se reduce a 10.
Esto significa un ahorro de entre
un 80 o 90%. En términos eco-
nómicos esta diferencia supone
que en una construcción Passi-
vhaus hay que hacer una inver-
sión inicial algo mayor que en una
casa normal en aislamiento, car-
pintería y en el ventilador recu-
perador de calor, entre un 10-15%
más que en una vivienda normal.
«Pero la inversión se amortiza
pronto con el ahorro de energía»,
advierte Echeandia.Y es que, con
este tipo de construcción el aho-
rro energético ronda el 70%.
En el caso de los edificios pú-
blicos las cifras de ahorro se dis-
paran. «Imaginémonos cuánto
puede consumir uno de nuestros
centros cívicos. Si se hubiesen
construido siguiendo el estándar
Passivhaus, su vida útil sería más
larga y su mantenimiento mu-
chísimo más económico. Puede
que hubiera sido un 1 o 2% más
caro, pero en los dos o tres pri-
meros años lo hubiéramos amor-
tizado con creces, y además se-
rían más confortables», reclama
Uriarte.
El ahorro de las ‘casas pasivas’
::
Esquema básico del funcionamiento de una casa construida en base al estándar Passivhaus.
El sistema Passivhaus consigue reducir un 70% el gasto de energía sacando el máximo partido al aislamiento y a los
propios elementos de construcción
Básicamente se pueden reducir a tres los bene-
ficios de vivir en una ‘casa pasiva’:
Ahorro energético: ronda el 80% frente a la ca-
lefacción de una vivienda convencional. Supone
gastar menor energía (menor dependencia ener-
gética) y contaminar muchísimo menos, porque
además de la propia reducción de consumo, al
necesitarse tan poca energía es mucho más fácil
cubrir esa necesidad con energías renovables, lo
que disminuye aún más las emisiones de CO
2
a
la atmósfera.
Un ahorro económico de hasta el 70%.
Confort y salud: un edificio Passivhaus mantie-
ne unas temperaturas muy homogéneas en to-
das sus superficies, lo que produce una gran
sensación de confort térmico. Además, dadas
sus características constructivas, mantiene tam-
bién un elevadísimo confort acústico y, debido
al modo en el que se ventilan, son edificios con
una gran calidad de aire interior. Por otra parte,
la disminución de la pobreza energética también
supone que con menos recursos tengamos ma-
yor salubridad en el interior de las viviendas, ya
que mantener el confort interior y una ventila-
ción adecuada evita que se produzcan muchas
patologías comunes como la aparición de hu-
medad y moho y nos ayuda a mantener nuestra
salud.
Las ventajas de vivir en una Passivhaus




