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dependencia
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19/10/16
El origen de las demencias en ge-
neral es todavía un gran descono-
cido, aunque van avanzando las in-
vestigaciones. Según datos publi-
cados en 2015 por el Gobierno vas-
co, se calcula que una de cada diez
personas con más de 65 años su-
fre algún tipo de demencia y la in-
cidencia es mayor cuando se su-
peran los 85 años, ya que afecta a
uno de cada tres. El pasado año
la cifra de afectados estaba en
45.000 personas y va en aumento,
al situarse en 2016 en cerca de
60.000. A pesar de las incógnitas
que se plantean alrededor de esta
patología, algunas de las causas que
la originan es la mayor esperanza
de vida, la interrupción del riego
sanguíneo en alguna área del cere-
bro que hace que las células vayan
muriendo, traumatismos, facto-
res hereditarios y otras enferme-
dades relacionadas como el Parkin-
son.
El perfil más proclive es una mu-
jer mayor de 65 años, pero tampo-
co es determinante. «La forma más
común de Alzheimer suele darse
en mujeres y sus síntomas apare-
cen alrededor de los 65-70 años.
Suelen ser personas introvertidas,
con bajo nivel cultural. Otros fac-
tores de riesgo, sobre todo en la de-
mencia vascular –segunda causa
de demencia–, son la hipertensión,
la diabetes, el colesterol, el seden-
tarismo…Y en esta última, apare-
ce después de algún pequeño ic-
tus», enumera Josune Pérez, que
trabaja la estimulación cognitiva y
las demencias, además de ser la res-
ponsable de ActivaMente, empre-
sa dedicada tanto a la prevención
como al tratamiento y apoyo al cui-
dador.
Por diferenciar, la enfermedad
de Pick –mucho menos común y
que afecta a la degeneración lobu-
lar frontotemporal– es más frecuen-
te en hombres y en menores de 65
años. Otras demencias que apare-
cen relacionadas con el Parkin-
son son el sida o el síndrome de
Down.
Señales de alarma
Los primeros síntomas de esta pa-
tología son apenas percibidos por
el familiar, ya que se pueden con-
fundir con simples olvidos o lap-
sus de memoria, pero después co-
mienzan los problemas de memo-
ria y lenguaje, como son encontrar
una palabra exacta en la conversa-
ción u olvidarse de dónde ha de-
jado un objeto o del nombre de un
familiar. «La voz de alarma en el
Alzheimer sería la depresión y el
aumento de los problemas de me-
moria y lenguaje.También conver-
saciones repetitivas, la no retención
de nueva información,miedo a per-
derse en lugares familiares u olvi-
darse de hacer una comida habi-
tual», recalca esta experta.
Respecto a la enfermedad de
Pick, las señales pasarían por apa-
tía, dejadez de higiene y pérdida
de lenguaje, mientras que en la de-
mencia con cuerpos de Lewy –ter-
cera causa de demencia detrás del
Alzheimer y la de tipo vascular– se
da una ausencia de lenguaje, alu-
cinaciones visuales, rigidez mus-
cular…En la demencia vascular es
la alteración de la memoria y aten-
ción, apatía o el trastorno de la mar-
cha lo que puede alertar a los alle-
gados.
Importancia del entorno
Precisamente, el entorno más pró-
ximo es el que mejor conoce al en-
fermo y detecta los cambios. En el
momento en que observara algo
diferente de lo habitual, debería ir
al neurólogo. «El familiar o perso-
na más cercana será el responsa-
ble de la relación con los médicos
y cuidadores, y del que dependa la
persona enferma», recalca la res-
ponsable de ActivaMente.
En el caso de la demencia, el diag-
nóstico precoz no existe, ya que no
es completamente seguro hasta que
aparecen los síntomas. «Según evo-
luciona, el médico va dando la in-
formación. Lo primero es tener co-
nocimiento de la enfermedad y
cómo hacer frente a ella. Pueden
pasar diez años hasta que apare-
cen los primeros síntomas, pero
existe la prevención», advierte la
especialista.
En concreto, las medidas de efec-
tos positivos para la conservación
de las funciones cognitivas pasan
por practicar ejercicio para mejo-
rar la actividad de la insulina, la lec-
tura y escritura, especialmente au-
tobiográfica, los juegos de mesa o
el voluntariado para la satisfacción
personal y adquirir responsabili-
dades. Asimismo, como consejos
generales es fundamental contro-
lar la hipertensión, la diabetes o el
colesterol alto, evitar el tabaco y se-
guir una dieta variada.
Crece la incidencia de
este conjunto de
enfermedades, que
afectan ya a una de
cada tres personas
mayores de 85 años
Demencia, esa gran desconocida
tan presente en nuestras vidas
::
La lectura y la escritura son algunos de los ejercicios que ayudan a conservar las funciones cognitivas.
De momento, no existe ningún
tratamiento eficaz para curar la
enfermedad.Actualmente, la me-
dicación se utiliza para contro-
lar y mejorar el estado de ánimo
y los problemas conductuales.
«Existen muchos programas de
investigación, pero son fárma-
cos experimentales», recuerda
Josune Pérez. Como muestra,
hace semanas salieron publica-
dos unos ensayos clínicos para
detener el deterioro de la memo-
ria, que atacan a las proteínas
anómalas del cerebro. El fárma-
co experimental se va a empe-
zar a probar con una persona de
Gipuzkoa. Asimismo, en Barce-
lona existe un centro de investi-
gación destinado a la prevención
que trabaja en frenar el aumen-
to de esta patología.
«En cuanto a la estimulación
cognitiva, es de gran ayuda para
mantener las capacidades. Son
programas para ralentizar la des-
trucción neuronal y retrasar la
evolución de las demencias. Se
mejoran la memoria, las habili-
dades motrices y la orientación
espacial», apunta la responsable
de ActivaMente.
La demencia es un síndrome,
un grupo de síntomas que sue-
len aparecer juntos y producen
una serie de consecuencias.
Tipos:
Demencia con cuerpos de
Lewy, frontotemporal, vascu-
lar, enfermedad de Pick… y la
más conocida, el Alzhéimer.
Tres grandes grupos de
síntomas:
Síntomas cognitivos (memo-
ria, atención…), síntomas psi-
cológicos y conductuales y al-
teraciones funcionales (higie-
ne, alimentación, marcha...)
En cada demencia aparecen
unos síntomas u otros.
Avances hacia un tratamiento efectivo
TIPOS Y SÍNTOMAS
En las primeras fases de la en-
fermedad, la calidad de vida del
enfermo no se ve alterada ape-
nas ya que los cambios de me-
moria y lenguaje son pequeños.
Posiblemente, entre en una fase
depresiva porque no entiende
qué le pasa o tendrá cambios de
humor. Sin embargo, la familia,
y sobre todo el cuidador princi-
pal, son los que más lo padecen.
En definitiva, ellos son los que
van a adaptar su vida a la del
enfermo. En las primeras fases,
el cuidador se encontrará per-
dido, sin entender la enferme-
dad, y tendrá que concienciar-
se en que tiene que pedir ayu-
da, tanto para el enfermo como
para él.
El papel del cuidador




