Dependencia

10 23 octubre 2023 dependencia » Laura A. Izaguirre ‘Dependencia’: dícese de la «nece- sidad compulsiva de alguna sus- tancia para experimentar sus efec- tos o calmar el malestar produci- do por su privación» o de la «subordinación a un poder», según recoge la RAE entre las varias acepciones de la palabra. Si nos pidieran ennumerar algunas de esas dependencias, seguro que comenzaríamos por las drogas, el alcohol, el juego, el tabaco… Pero, ¿somos conscientes de que tam- bién podemos estar ‘engancha- dos’ a una persona? Es lo que se denomina dependencia emocio- nal. «Se caracteriza por ser una sen- sación de adición, y eso significa que necesitas a esa persona para sentirte bien», explica Mireia Muñoz, psicóloga, sexóloga y tera- peuta de pareja directora del cen- tro de psicología online Mireia Muñoz. Porque no es lo mismo preferir que necesitar. «En un momento dado yo puedo prefe- rir compartir una relación con otra persona, pero cuando sien- to que la necesito para estar bien, ahí estoy generando esa sensa- ción de adicción», añade la exper- ta. También puede suceder que te cuesta alejarte de esa persona, es decir, «ya no es sólo que necesi- te que esté ahí, que me valide o busque constantemente esa apro- bación, sino que en ocasiones incluso a sabiendas de que esa relación no me hace bien, me siento incapaz de alejarme», reco- ge Muñoz. «Es como una droga, las perso- nas que tienen una adicción a ciertas sustancias sienten la nece- sidad de seguir consumiendo; pues en una dependencia emo- cional sucede lo mismo, por eso cuando se dan estos casos inten- tamos que se tome distancia por- que si sigue en contacto con esa persona, el ‘enganche’ va a hacer que le cueste más tener su pro- pia independencia; pero les cues- ta muchísimo precisamente por- que el cerebro, pese a que sufre, considera como una ‘recompen- sa’ el hecho de estar en contacto con la otra persona y tener su vali- dación», detalla la psicóloga. Es por todo ello que se tienda a pensar que este tipo de relacio- nes se dan en el entorno de la pareja.Y aunque, efectivamente, es donde más frecuentemente lo encontramos, una relación de dependencia emocional también puede darse entre amistades o con familiares. ¿Cómo podemos identificarla? «La peor consecuen- cia es la angustia emocional que genera, la persona sufre mucho y van apareciendo emociones de malestar o miedo; pero, además, muchas veces se pone tanto foco en esa persona que se llegan a descuidar otras áreas de su vida, no porque no le quiera poner inte- rés sino porque toda su energía está puesta en la persona de la que ‘depende’», clarifica la psicó- loga Muñoz. Llegados a ese punto es muy importante identificar de dónde viene esa dependencia. «Muchas veces hay heridas o vacíos que se intentan cubrir; debemos ver qué es lo que hace que actuemos así para poder transformarlo porque si no averiguamos la raíz y sim- plemente vamos tapando, el pro- blema no se va a solucionar», defiende la experta. Eso pasa por analizar cómo han sido las rela- ciones de pareja, cuál es el rol que hemos adoptado… «Algo habitual suele ser que cuando no hay una gestión emo- cional adecuada o una buena autoestima, se enlazan relaciones sin que la persona se dé cuenta de la necesidad que siente de que haya alguien cerca por el miedo a no gestionar la soledad; y otras veces sucede que hay personas que se quedan en esas relaciones porque son elegidas, tienen la necesidad de saber que le gustan a alguien y se quedan en esa rela- ción que quizá de otra manera no elegirían». Autoconocimiento «Aunque una persona haya vivi- do una relación de dependencia emocional una sola vez durante muchísimo tiempo o incluso en varias ocasiones, se puede supe- rar», anima Muñoz. Por eso mis- mo «es importante el ejercicio de autoconciencia, lo esencial es que la persona gane muchísima segu- ridad y autoestima porque pro- bablemente es lo que le está fal- tando, y eso hará que cambie su percepción con respecto a las rela- ciones». Eso sí, se necesita de trabajo, conciencia, autoconocimiento y ganas de implicarse porque habrá momentos que el camino no será fácil. «Se trata de afrontar y de superar, lo cual requiere de tiem- po y, sobre todo, de terapia», advierte la directora del centro de psicología online Mireia Muñoz. «En terapia, además de trabajar la autoestima y de sanar heridas, se va a trabajar en el tipo de ape- go que tiene la persona ‘depen- diente’ y en enseñarle gestión emocional que le ayude a identi- ficar, comprender y regular mejor sus emociones para que también sus acciones sean distintas», pun- tualiza la experta. Porque, «con terapia podemos conseguir cam- bios y vivir relaciones sanas», con- luye la psicóloga Muñoz. Cuando la ‘adicción’ es a una persona La dependencia emocional es la necesidad de tener a alguien para sentirte bien. Es más habitual en las parejas, pero también se da entre familiares y amigos Es frecuente que las personas con dependencia emocional tengan una baja autoestima. Algunas de las razones pueden ser que... - En su infancia sus figuras referentes hayan sido personas que no les han hecho sentirse seguros o con sus necesida- des cubiertas. «No se trata de que no les hayan querido sino de la sensación y de cómo lo ha vivido el niño.Yo puedo sentir que mi padre y mi madre no estaban en algún momento y eso no significa que necesariamente no hayan estado, pero igual tenían que trabajar». - Ha habido mucha sobreprotección. «De niño se buscaba continuamente estar bajo una ‘tutela’ y cuando se ha visto solo se siente más inseguro». - Ha tenido experiencias traumáticas o negativas que han generado una sensación de malestar «y ahora necesitan de una figura cercana para sentirse con más seguridad». - El mito del amor romántico porque «si tengo idealizado el amor voy a esperar un ideal y, por tanto, en el momento en que me enamoro de una persona que tiene ciertos rasgos, siento miedo de no poder volver a encontrar otra». Los ‘dependientes’

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