Dependencia
2 23 octubre 2023 dependencia » María Antonia Martín De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadís- tica (INE), un 21% de nuestra población supera los 65 años de edad y casi un 7% es mayor de 80 años.Tomando como referencia el incremento de los últimos años, se prevé que los mayores de 65 años alcancen el 34,6% en 2066. Ante este envejecimiento progre- sivo de la sociedad, nos enfrenta- mos a retos que necesitan profesio- nales especializados en este sector para cubrir las necesidades de los mayores ya que, aunque hacerse mayor no deja de formar parte del ciclo vital, para muchas personas es una etapa difícil de gestionar. ▌ Lleva trabajando con mayores desde los años noventa ¿Cómo eran entonces? No había tanta dependencia. Eran personas que, mayoritariamente, se valían por sí solas, que podían entrar y salir de la residencia. La persona era autónoma.Vivía en la residencia porque elegía y quería vivir allí; pero salía y se iba a hacer otras tareas. ▌ ¿Qué ha cambiado? Ha cambiado el concepto de envejecimiento. Demográficamente, nos encontramos con una población envejecida. En comparación con 20-25 años atrás, estas personas llegan a estados de salud donde realmente se encuentra bastante bien y quieren seguir participando en la sociedad. Nos vamos a encontrar con personas que quieren continuar aprendiendo, quieren viajar, les gusta relacionarse con el entorno, quieren continuar manteniéndose activos en algunos puestos de trabajo el mayor tiempo posible. A nivel educativo, por ejemplo, en nuestro país, más de 50.000 personas de más de 55-60 años están ahora mismo aprendiendo ▌ Según datos del INE, el 12% de la población de provincias como Zamora y Ourense es mayor de 80 años. Hay matices, pero físicamente o cognitivamente en esta edad ya es donde se nota más el declive de la persona mayor y esto hace que los servicios de atención directa se incrementen. Por vez primera, hablamos de atención domiciliaria, centros de día, dependencia... La mal llamada Ley de Dependencia, que no hemos sabido todavía poder desplegar de forma adecuada. Nos encontramos que hay mucha demanda de personas que necesitan una atención porque a nivel físico o a nivel cognitivo la persona necesita un acompañamiento de diferentes profesionales. ▌ ¿Cuáles son los problemas más comunes a los que se enfrentan nuestros mayores? Nos podemos encontrar con dos grandes casuísticas. Lo que sería la relación interpersonal. En las grandes ciudades, hablamos del concepto de soledad. Puede haber personas mayores que tienen dificultad para relacionarse y hay que estudiar las circunstancias a nivel vital de la persona y a nivel familiar, pues puede no encontrar los apoyos necesarios en sus hijos, sus hermanos, sus amigos… Su red social empieza a disminuir y, de alguna manera, ese sentimiento de soledad se incrementa si no se acompaña, si no se enriquece con otro tipo de relaciones o profesionales que puedan proporcionar un simple acompañamiento. ▌ Y ¿el segundo caso? El segundo gran bloque es cuando hablamos de la situación de discapacidad. Nuestra sociedad siempre pone el culto en la mirada de los más jóvenes, en pasárselo bien, de que sea todo divertido. Los que vamos cumpliendo años sabemos que en la vida hay momentos de riqueza, situaciones de alegría, pero también surge el descubrimiento de la situación límite, de la vulnerabilidad. Afrontar la nueva realidad ▌ ¿Cómo es ese descubrimiento? Yo necesito en un momento dado de la vida saber que, a lo mejor, voy a tener alguna dificultad, por ejemplo, a la hora de la motricidad, y entonces tengo que aprender que en mi casa y fuera de ella tengo que adaptarme a una nueva situación en la que, quizá, no soy tan rápido a la hora de bajar escaleras; que, a lo mejor, necesito un andador; que puede que ya no pueda meterme en una bañera; o que es posible tener algunos olvidos. Esas situaciones necesitan de profesionales y cuidadores que estén preparados para entender, para poder cuidar y para poder acompañar a esas personas. ▌ Tiene que ser complicado afron- tar esa nueva situación. Es muy posible que haya una situación de sufrimiento porque no sé lo que tengo que hacer, no sé cómo lo quiero. Es necesario hablarlo. Si no lo hablas, no lo conoces. Si yo escondo la situación de vulnerabilidad y discapacidad de una persona que, por ejemplo, ya no puede coger una cuchara para comer una sopa o ya no puede utilizar el cuchillo y el tenedor y la dejo sola y no tiene a nadie preparado para que le acompañe o no adapto los recursos para que pueda comer de forma autónoma, esa persona cuando se lo encuentra dice, ‘uy, esto nadie me lo ha explicado o esto yo no me lo imaginaba; no, no lo quiero pensar’. La situación de dependencia aparece en todas las edades y hay que hablarlo porque tenemos que prepararlo. Esto hace que ante esa nueva situación, algunas personas aborden y afronten mejor la nueva realidad. ▌ ¿Cómo ayudan a esas perso- nas y a sus familias? Tenemos que trabajar las capacidades. La vida cotidiana se tiene que estructurar en actividades y tenemos que ayudar a esa persona a mantenerse el mayor tiempo con esas capacidades porque siempre las hay, por muy poquitas que sean. ▌ ¿Qué papel juegan las emocio- nes? En nuestro trabajo de especialización, hemos descubierto que la persona no es tan solo un trabajo cognitivo, hay mucho trabajo emocional detrás. Una persona puede tener una alteración importante de los procesos neurológicos, pero no pierde nunca las emociones. No pierden esa sonrisa, esa relación con el animal de compañía, con un niño, con una fan; no les reconocerán porque tienen alterada la capacidad de reconocer, pero sí saben cuando las cosas las haces con cariño, cuando les tocas, cuando hay una sonrisa, cuando hay detrás una música que tiene sentido. Es significativo no separar a la persona a nivel cognitivo y emocional. ▌ ¿Qué opina de los centros inter- generacionales? Las personas somos intergeneracionales. Una persona mayor necesita de un adolescente, de un retrato, de una persona adulta porque ha formado y forma parte de su vivencia. Lo que tenemos que hacer es poner en valor una sociedad para todas las edades; la sociedad no tiene que separar, no tenemos que hacer guetos, lo que tenemos que hacer es integrar espacios. ¿Por qué una residencia no puede estar al lado de un centro de educación infantil? ¿Por qué estamos doblando recursos? ¿Por qué no pueden convivir en un mismo espacio? Los centros intergeneracionales van por esa línea.Yo tengo a mis padres, yo tengo a mi hermano, yo me tengo a mí, yo soy intergeneracional y yo cuando me reúno soy intergeneracional. Yo quiero estar contigo en ese momento en el que te haces mayor porque yo seré ese otro el día de mañana y quiero estar y quiero reconocer.Y no, no quiero ocultar, es decir, quiero reconocer y naturalizar que en la calle puedo ver un caminador y puedo ver una silla de ruedas, que no pasa nada. █ Xavier Lorente Guerrero » Doctor de Grado en Psicología de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) «Lo que tenemos que hacer es poner en valor una sociedad para todas las edades» La clave siempre es retrasar la situación de dependencia. La persona no es solo un trabajo cognitivo, hay mucha tarea emocional detrás. ▌ «Tenemos más personas mayores que nunca, necesitamos más profesionales especializados»
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