Desarrollo Sostenible

4 5 junio 2018 desarrollo sostenible » Aida M. Pereda El cambio climático no es un pro- nóstico a futuro sino un presente muy palpable. Sus señales ya se han hecho notar y si no reduci- mos drásticamente la dependen- cia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero, serán irreparables y devastadoras. Por ello, expertos y organizaciones que trabajan por el medio ambiente hacen un lla- mamiento a reducir las emisiones de carbono para 2050. La solución, advierten, está en las energías renovables. «La Unión Europea y sus Estados Miembros, solo podrán avanzar y prescindir de los combustibles contaminan- tes y de la energía nuclear si per- miten que la ciudadanía participe y se beneficie de la transición reno- vable», indican desde Greenpeace, que asegura que «aún podemos miminimizar las consecuencias más severas del cambio climático». Para miminizar sus efectos es preciso reducir los gases de efecto invernadero y los combustibles fósiles 1,1 grados aumentó la temperatura global en 2017 En los países en desarro- llo han aumentado las pro- babilidades de padecer enfermedades proceden- tes del agua, desnutrición derivada de una menor producción de alimentos y muerte por olas de calor o incendios causados por las altas temperaturas resultantes del cambio cli- mático. En España, la primera enfermedad relacionada con el cambio climático son las alergias. A partir de 2050 la población euro- pea será más vulnerable al calor y la escasez hídrica. Desnutrición Las predicciones indican que el cambio climático a lo largo del siglo XXI hará que aumenten las perso- nas desplazadas a causa de fenómenos meteoroló- gicos extremos. Los tor- nados, terremotos, tsuna- mis, inundaciones, incen- dios, sequías... se suceden a lo largo y ancho del pla- neta y han obligado a más de 20 millones de perso- nas a abandonar sus hoga- res desde 2008. Según el Banco Mundial, los desas- tres naturales han supues- to 3,8 billones de dólares en pérdidas desde 1980. Éxodo Existe una larga lista de especies en peligro de extinción, como el oso polar, el oso panda, la tor- tuga marina, el tigre o el orangután.Y van incorpo- rándose más animales y plantas en ese listado, ya que los hábitats cambia- rán tan rápido que muchos no podrán adaptarse a tiempo. De hecho, los estu- dios apuntan a que en 2080 podrían extinguirse la mitad de las especies de las zonas con más fauna del planeta, como el Ama- zonas, las islas Galápagos o la sabana africana. Extinción El aumento de la tempe- ratura global en 2017 fue de 1,1 grados, el segundo mayor incremento en la historia de la humanidad tras el de 2016. Según los expertos, la temperatura podría llegar a aumentar hasta 4,8 grados para final de siglo, aunque en el acuerdo de París –aproba- do en 2015 y convertido en legalmente vinculante un año después–, 200 paí- ses se comprometieron a «realizar esfuerzos para que no supere 1,5 grados res- pecto a las temperaturas preindustriales». Temperatura Los glaciares del Ártico se han reducido un 14% desde los años 70. Junto con el derretimiento de las capas de hielo de Groenlandia, Alaska o el Himalaya están provo- cando un incremento del nivel del mar, con los consiguientes riesgos de inundación de islas y pla- yas. La NASA ha creado una herramienta para pronosticar cuánto terri- torio de costa se destrui- rá en el próximo siglo. Uno de los puntos en peligro de desaparecer es la costa de Barcelona. Deshielo Las señales del cambio climático

RkJQdWJsaXNoZXIy NDcxODE=