20KM BILBAO
12
enseñanza
+
20/09/16
(5-8 años) es imprescindible de-
sarrollar las habilidades motrices
básicas, realizando tareas que re-
quieran diferentes desplazamien-
tos, saltos, giros, lanzamientos y re-
cepciones. En cuanto a la ejercita-
ción de la resistencia se empieza
a trabajar a partir de los 8 años,
siempre y cuando fomenten tareas
para su desarrollo de forma aeró-
bica general y que implique una
carga de los grandes grupos mus-
culares como: juegos de carrera,
nadar, montar en bicicleta, reco-
rridos, circuitos... La carga de tra-
bajo debe ser de forma continua y
no menos de 3 minutos.
Diferentes deportes
«A partir de esta edad, de los 8-9
años hasta los 12-13, es cuando
proponemos la práctica de dife-
rentes deportes, tratando de com-
paginar individuales como otros
de cooperación-oposición», ex-
plica Jokin Kamiruaga, que subra-
ya la importancia de programas
como Heziki creado por la Dipu-
tación Foral de Bizkaia para po-
tenciar el desarrollo de las habili-
dades motrices y la realización de
cualquier actividad motora que se
les proponga en la enseñanza de
los deportes.
Durante la etapa comprendida
entre los 10 y 12 años hay un cre-
cimiento mantenido de la capa-
cidad de resistir esfuerzos conti-
nuos de baja intensidad, ya que los
controles cardiovasculares indican
que a esta edad pueden afrontar
con comodidad esfuerzos aeró-
bicos, aunque éstos tengan que ser
atendidos con una frecuencia car-
diaca alta. A partir de los 13-14
años se abre un paréntesis de me-
jora de esta capacidad, en opinión
de la mayoría de investigadores y
en base a los controles cardiovas-
culares usuales acusan valores de
estabilización e incluso de retro-
ceso para resistir esfuerzos conti-
nuados respecto a la etapa ante-
rior.
Superada la anterior etapa de
fragilidad, la capacidad de resis-
tencia aeróbica aumenta progre-
sivamente y de manera notable
desde los 15 años hasta los 17 años,
para acceder al 90% del total fisio-
lógico al final de esta etapa. La ma-
durez funcional cardiaca no se ma-
nifiesta a su máximo nivel hasta
los 19 años o más. Algunos auto-
res manifiestan que el aumento de
los niveles de testosterona en san-
gre entre los 15 y 17 años trae con-
sigo una inducción enzimática que
mejora la capacidad para esfuer-
zos de tipo anaeróbico. Es decir,
que a partir de esta edad, pode-
mos introducir entrenamientos de
tipo anaeróbico, teniendo muy pre-
sente que esta capacidad es muy
inferior a la de los adultos.
¿Son suficientes horas?
Vistas las habilidades y beneficios
que aporta para el desarrollo, res-
pecto a las horas a dedicar a esta
asignatura, los expertos apuntan
que es fundamental completar las
dos horas semanales que los alum-
nos disponen de Educación Fí-
sica con actividades complemen-
tarias. «La verdad es que parecen
escasas las horas dedicadas a la
practica deportiva en general que
se dan en colegios, se confía en ex-
ceso a la practica deportiva y de
ejercicio físico que se realiza fuera
del horario lectivo, la realidad es
que para un correcto desarrollo de
los niños lo ideal es que hagan unas
3 horas diarias de actividad física»,
recomienda el especialista de IMQ.
En este sentido, añade que, te-
niendo en cuenta la gran impor-
tancia que tiene la práctica depor-
tiva en el desarrollo del niño, es re-
comendable evitar el sedentarismo
en las horas de ocio y en las ex-
traescolares. «Es importantes in-
cluir algún deporte entre esas ex-
traescolares y potenciar el juego y
la actividad física diaria evitando
caer en demasiado sedentarismo
que retrasará e incluso limitará el
completo y adecuado desarrollo fi-
nal de nuestros niños».
La actividad física es imprescindi-
ble en el desarrollo de cualquier
niño, tanto en la escuela como fue-
ra de ella. Mejora la resistencia y
reduce la sensación de fatiga, toni-
fica los músculos, aumenta la mo-
vilidad de las articulaciones…Les
ayuda a integrarse socialmente y a
adquirir unos valores fundamen-
tales. «El deporte regular introdu-
ce al niño en la sociedad. Le en-
seña a seguir reglas, le ayuda a abrir-
se a los demás y superar la timidez,
frena sus impulsos excesivos, fo-
mentará en él la necesidad de co-
laborar por encima del individua-
lismo, le hará reconocer, aceptar y
respetar que existe alguien que sabe
más que él», señala Pablo Aranda,
especialista en medicina deporti-
va del centro del IMQ.
Este especialista añade que el
ejercicio regular produce un au-
mento generalizado del movimien-
to coordinado, aumenta sus posi-
bilidades motoras, favorece el cre-
cimiento de sus huesos y sus mús-
culos, puede corregir posibles de-
fectos físicos, potencia la creación
y regularización de hábitos, desa-
rrolla su placer por el movimiento
y la actividad, le enseña a tener cier-
tas responsabilidades, así como es-
timula la higiene y la salud.
En este punto, Jokin Kamirua-
ga, profesor y responsable de de-
portes de Begoñazpi Ikastola, pone
el acento en la importancia de tra-
bajar estos hábitos. «Tenemos muy
presente que el objetivo fundamen-
tal de nuestra acción educativa ha
de ser formar personas, por lo que
mediante la actividad física y la
práctica deportiva tratamos de ha-
bituar al alumno a la cooperación
y la solidaridad». Por ejemplo, ade-
más de las clases de Educación Fí-
sica y las actividades deportivas
que ofrecen dentro de la Educa-
ción No Formal, esta ikastola bil-
baína organiza la Kirol Astea, con
el objetivo de hacer llegar la impor-
tancia de la práctica deportiva al
alumnado, familias y profesorado.
En lo que a la práctica deporti-
va se refiere, en los primeros años
Ikasenpresa es un
programa educativo
que simula la creación
de una empresa
dentro de los propios
centros
El deporte en edad escolar, mucho
más que una actividad física
::
Los centros de enseñanza suelen intentar que sus alumnos practiquen diversas modalidades deportivas.
Por encima de todo debe ser el
niño, dentro de unos límites, el
encargado de elegir el deporte o
deportes que va a practicar. «Por
lo general, querrá practicar uno
en concreto influenciado por sus
amigos, los medios de comuni-
cación, el entorno que le rodea,
etc.», señala Pablo Aranda, espe-
cialista en medicina deportiva del
IMQ. De la misma opinión es
el responsable de deportes de Be-
goñazpi que apunta a que en las
clases de Educación Física, ade-
más de desarrollar las habilida-
des motrices básicas. «Tratamos
de mostrar al alumnado un am-
plio número de deportes, con el
objetivo de que prueben diferen-
tes modalidades y sean ellos los
que decidan qué camino depor-
tivo tomar».
Además de la práctica, consi-
deran también muy importante
actividades como andar en bici,
patinar, nadar o jugar con los ami-
gos. Pablo Aranda refrenda esta
premisa, señalando que el depor-
te en los niños ha de plantearse
como un juego, una diversión,
«ya que desde el punto de vista
madurativo hay que ir respetan-
do una serie de periodos para no
alterarlo y no tratar de entrenar
lo que no sea adecuado a cada
edad».
Dejar la elección al niño y plantearlo al
principio como un juego
«El ejercicio regular
favorece el
crecimiento de
huesos y músculos»
«La capacidad de
resistencia
aeróbica aumenta
de 15 a 17 años»


