V
iajar al futuro es
cosa del pasado. Las
fantasías alimen-
tadas por las pelí-
culas de ciencia ficción han
mutado en un presente tan-
gible. Inteligente. Las má-
quinas están ya conectadas
entre sí y son capaces de tras-
mitirse información sobre
procesos o productos. El lla-
mado ‘Internet de las cosas’
–los sistemas ciberfísicos–
hace que una máquina sea
capaz, por ejemplo, de comu-
nicar a la que le sigue en el
proceso productivo si tiene
que aplicar alguna modifica-
ción a la pieza que le acaba
de llegar o si ésta tiene que
ser igual a las anteriores.
En las industrias de Euska-
di, los sistemas ciberfísicos
están cada vez más presen-
tes y han marcado un antes
y un después para empresas
como la cooperativa Orkli,
líder mundial en la fabrica-
ción de un dispositivo que
evita fugas de gas. «Antes te-
níamos un único programa
de soldadura. Hoy trabaja-
mos con un sistema avanza-
do de gestión y tenemos has-
ta 90 parámetros, más un
control por visión artificial
de la soldadura», afirma Iñi-
go Eraña, director de nego-
cio de la compañía. Las má-
quinas aprenden a medida
que reciben información, rea-
lizan un diagnóstico e inclu-
so envían recomendaciones
de ajuste del proceso al ope-
rario.
Sin piezas defectuosas
Y las aplicaciones son infi-
nitas. Por ejemplo, Orkli, que
trabaja conjuntamente con
el centro tecnológico Lortek
–del grupo IK4–, está muy
cerca de llegar a un modelo
matemático que le permita
alcanzar una vieja aspiración:
«no hacer ninguna pieza de-
fectuosa. Tenemos que fabri-
car 100 millones de unidades
de piezas con esa soldadura
al año. El tiempo para elabo-
rar cada una es menos de un
segundo», recalca Eraña. En
ese margen tan estrecho, que
una máquina detecte un fa-
llo y sea capaz de alertar in-
mediatamente a las demás
para detener la producción y
no generar toda una partida
de piezas defectuosas, es una
gran ayuda. El siguiente de-
safío será contar con un sis-
tema automático que tome
las decisiones y reconfigure
el programa de soldadura si
lo cree necesario para garan-
tizar la calidad final.
Quizá uno de los casos más
apasionantes y reveladores
del ‘Internet de las cosas’ está
en la compañía guipuzcoana
Added Value Solutions (AVS).
Trasciende el ámbito indus-
trial, pero da buena idea del
papel destacado de la tecno-
logía ‘made in Euskadi’ en el
mundo. Se trata, nada me-
nos, que de sistemas ciberfí-
sicos aplicados en misiones
espaciales. Concretamente,
han diseñado un brazo robó-
tico que, «a partir de la infor-
mación que se le facilite en
cada momento, tiene que
elegir qué tipo de tierra es
más interesante recoger y en-
capsular», detalla Miguel Án-
gel Carrera, consejero dele-
gado de la firma. El robot de
AVS, que será probado la pró-
xima primavera, se suma a la
elección del centro tecnoló-
gico IK4-Ideko para liderar
un proyecto europeo de cua-
tro millones de euros en el
que contribuirá al diseño de
herramientas informáticas
de fabricación asistida.
Estar conectado a la Red
no es una opción. Y nadie
duda que Euskadi es una
alumna aventajada en el
aprendizaje para inyectar in-
teligencia a máquinas y dis-
positivos que simplifican la
vida a las personas y cuyas
aplicaciones y oportunida-
des de negocio son aún ini-
maginables.
Y no todas son
industria -
les; las urbes se transforman
en entes que piensan, se au-
torregulan y envían infor-
maciones útiles al ciudada-
no. Algo tan común e incó-
modo como un atasco de trá-
fico podrá ser combatido por
los nuevos avances tecnoló-
gicos. Los coches, conecta-
dos a la Red, podrán ‘hablar’
entre ellos e incluso con la
propia infraestructura viaria
para saber en tiempo real
dónde hay una retención o
cuál es la mejor ruta para evi-
tarlo. Es sólo una pincelada
del amplio paisaje que redi-
buja la apuesta por el desa-
rrollo urbano inteligente, y
que en Euskadi tiene en la
plataforma ConpyBasque a
su principal embajadora.
Implantar soluciones in-
tegrales e innovadoras ha
sido la principal fuente de
motivación para la alianza
de las cerca de 40 empresas
y asociaciones de diferentes
ámbitos que conforman
ConpyBasque. El proyecto
arrancó en febrero y preten-
de «iniciar una carrera que
lleve a las ciudades vascas a
ser referentes internaciona-
les en aplicaciones ‘smart’»,
según subraya Ibon Linaci-
soro, uno de los promotores.
Por el momento, cuentan
con una mesa de 150 exper-
tos, que quieren explotar las
ventajas de los sistemas ci-
berfísicos para el desarrollo
de redes energéticas, puer-
tos, edificios municipales y
planes de formación.
El proceso investigador es
incesante y algunas empre-
sas, como la pyme vizcaína
Nexmachina, ya llevan dos
años inmersas de lleno en el
‘Internet de las cosas’. «No
sólo podemos desarrollar sen-
sores que midan la calidad
del agua o el aire o que con-
trolen el cumplimiento de
los niveles de ruido en los ba-
res, también los hay capaces
de alertar del más leve agrie-
tamiento o aumento de la in-
clinación de un edificio an-
tiguo para evitar un derrum-
be», asegura Fernando Pre-
sa, fundador de la compañía.
En 2014 lanzaron a la venta
su software iQmenic, que,
entre otras funciones, per-
mite apagar o encender cual-
quier máquina previamente
conectada a un teléfono mó-
vil.
¿Qué le dice un
coche a otro?
El ‘Internet de las cosas’ y la comunicación
entre dispositivos propician una profunda
transformación en industrias y núcleos urbanos
IVIA
UGALDE
SISTEMAS
CIBERFÍSICOS
::
I. UGALDE
El fenónemo del ‘Internet de
las cosas’ no entiende de lí-
mites. Ni siquiera los de la
enfermedad. Así lo demues-
tra el centro de sanidad elec-
trónica EICBBK, que ha crea-
do un sistema que permitirá
seguir las clases a niños que
padecen el síndrome de Dra-
vet, una rara dolencia que
provoca ataques epilépticos
y bajo desarrollo de las acti-
vidades motoras. Para ello se
sirven de un ‘robot jirafa’ te-
ledirigido por el estudiante
que hasta reproduce su voz
y lleva una pantalla en que
aparecerá el rotro del alum-
no. Incluso, sin tener quemo-
verse, puede participar en los
ejercicios de gimnasia me-
diante un videojuego con
sensores.
La innovadora solución ya
la ha incorporado la ikastola
donostiarra Axular y el resul-
tado es la iniciativa Inclusi-
ve Smart School. Con ella, el
niño puede interactuar con
sus compañeros de clase y se
siente uno más gracias a los
últimos avances tecnológi-
cos. Pizarras virtuales y or-
denadores personalizados le
permiten realizar los debe-
res con normalidad, mientras
un software almacena los da-
tos para luego ser corregidos
por el profesor.
El trabajo investigador de
EIC BBK no sólo se limita a
las escuelas. En el ámbito hos-
pitalario, esta organización
impulsada por BBK y la Fun-
dación Síndrome de Dravet
ultima un sistema que servi-
rá para detectar convulsio-
nes epilépticas. Apoyados en
el sensor de videojuegos Ki-
nect, se activará una alarma
y enviará un aviso de inme-
diato al móvil de los familia-
res del paciente en cuanto
perciba movimientos atípi-
cos. Lo siguiente será, junto
con Tecnalia, anticiparse a
ataques más severos a través
de un dispositivo que moni-
torice el ritmo cardíaco, la
temperatura y el oxígeno en
sangre.
Tecnologías que rompen las
barreras de la enfermedad
EUSKADI
AVANZA
14
Miércoles 4.11.15




