L
a creatividad ha en-
contrado en el cora-
zón de Bilbao un es-
pacio donde las últi-
mas tecnologías de fabrica-
ción digital quiebran los lími-
tes impuestos por el mundo
físico. El futuro se cuece en
el recién estrenado ‘FabLab’
de la Universidad de Deusto,
un laboratorio de fabricación
digital creado de la mano del
Instituto Tecnológico de
Massachusetts (MIT). El edi-
ficio, dotado de los más avan-
zados equipamientos, está
también abierto al público.
Sólo hay dos requisitos im-
prescindibles para poder uti-
lizarlo: tener una idea y que-
rer convertirla en realidad.
Los ‘FabLab’ son ya un fe-
nómeno imparable. Confor-
man una red de más 570 la-
boratorios en una treintena
de países y el número no para
de crecer. Poder integrarse en
ese entramado gustó a la Uni-
versidad de Deusto por tra-
tarse del complemento per-
fecto para formar a los alum-
nos del nuevo grado de Inge-
niería en Diseño Industrial.
«Los proyectos que se desa-
rrollan forman parte de una
gran base de datos global que
puede ser consultada. Todos
compartimos un mínimo de
tecnología, de manera que lo
que se fabrique aquí puede ser
replicable en cualquier parte
del mundo», destaca Fernan-
doCortés, director del Depar-
tamento de Tecnologías In-
dustriales.
Punto de encuentro
A nivel docente, las ventajas
de contar con un laboratorio
de fabricación digital en el
propio campus son significa-
tivas y ya son 70 los estudian-
tes que lo utilizan. «La acogi-
da está siendo fantástica por-
que el ‘FabLab’ es lo que ne-
cesitan para investigar, cono-
cer materiales y ver cómo sale
una pieza», afirma Marcelo
Leslabay, coordinador del gra-
do de Diseño Industrial.
Además de ser el lugar don-
de se realizan los trabajos de
las asignaturas, el ‘FabLab’ es
un punto de encuentro en el
que se desarrollan talleres.
Entre los más interesantes,
incluso mucho más que los
relacionados con la impresión
y el escaneo en 3D, están
aquellos que implican el cor-
te láser, según defiende Szi-
lard Kados, responsable del
laboratorio. «Es un equipo
muy completo y rápido. Per-
mite, por ejemplo, el corte de
madera, vinilo o metacrilato,
grabar mármol y vidrio inclu-
so en superficies curvas como
una botella. Todo se puede
personalizar en cuestión de
minutos», asegura.
Una de las peculiaridades
de este centro tecnológico es
‘Fab Academy’, una iniciati-
va que permite a los alumnos
recibir en el propio laborato-
rio formación impartida por
el MIT. «El profesor Neil
Gershenfeld da las clases por
videoconferencia
desde
Massachusetts y luego el
alumno tiene que realizar pro-
yectos semanales utilizando
las máquinas del laboratorio»,
detalla Kados.
En el ‘FabLab’ disponen ac-
tualmente de cuatro tipos de
equipamiento. En primer lu-
gar, está el que se utiliza en
los llamados procesos sustrac-
tivos, que elimina el material
sobrante hasta llegar al pro-
ducto final. Para ello utilizan
tornos, fresadoras, cortado-
ras láser o de vinilo. También
pueden recurrir a la fabrica-
ción aditiva, mediante impre-
soras 3D que van añadiendo
material, y a métodos de re-
construcción como el esca-
neo de una persona en tres di-
mensiones. Asimismo, cuen-
tan con herramientas para los
llamados procesos formativos
que se emplean para realizar
ensayos de materiales.
Resulta especialmente no-
torio que todos los equipos
están a disposición del públi-
co. «Una de las peticiones que
nos hizo el MIT es que fuera
un espacio abierto a la socie-
dad», subraya Kados. No obs-
tante, para utilizar la maqui-
naria hay que tener unos co-
nocimientos básicos, que el
propio ‘FabLab’ proporciona
a través de cursos de inicia-
ción. «La primera jornada de
puertas abiertas será el 6 de
noviembre y ya hemos reci-
bido seis solicitudes. Siempre
hay que reservar», recalca. Se
tratará del primer ‘OpenDay’,
el espacio en el que cada tar-
de de viernes el personal del
laboratorio atenderá las de-
mandas de cualquier ciuda-
dano.
La familiarización con las
últimas tecnologías de fabri-
cación se impone en la actual
transformación global. Útil
para dar paso a ciudades cada
vez más creativas y avanza-
das e imprescindible para los
futuros profesionales de la in-
dustria. «Estoy convencido de
que cuando se gradúen nues-
tros alumnos dentro de cua-
tro años es lo que va a pedir
el mercado. La empresa lo va
a necesitar porque es el len-
guaje que hay que manejar
para la industria de Euskadi»,
afirma Leslabay. En las aulas
así lo creen también estudian-
tes del grado de Diseño Indus-
trial como Loreto Alcibar, a
quien le parece «una opción
increíble convertir las ideas
en realidad» y adquirir una
formación sólida para su in-
serción laboral.
A corto plazo, las empresas
requerirán cualificados pro-
fesionales del diseño que se-
pan plasmar sus proyectos a
modelos 2D ó 3D, advierte
Kados. No en vano, está com-
probado que «las compañías
que integran el diseño en su
organigrama son lasmás com-
petitivas porque vendenmás
y mejor», puntualiza Cortés.
Pero, al mismo tiempo, es
consciente de que esa nece-
sidad hay que crearla. «La in-
dustria tiende a ser reaccio-
naria. Y si piensas que puedes
seguir como estás, al final te
vas a quedar atrás porque
otros te adelantarán», añade.
De ahí la labor de institucio-
nes y universidades como
Deusto de anticiparse a la de-
manda para garantizar que
Euskadi mantenga su posi-
ción de vanguardia.
Donde las
ideas
empiezan a
coger forma
La Universidad de Deusto crea un
laboratorio de fabricación digital
integrado en una red de centros
similares de una treintena de
países y abierto al público
IVIA
UGALDE
UNIVERSIDAD
ESCAPARATES
INTERACTIVOS
SALIDOS DE
LAS AULAS
En la última quincena de
noviembre, los alumnos
del ‘FabLab’ pasarán su pri-
mera prueba de fuego al
ser los responsables de di-
señar, fabricar e instalar
escaparates interactivos
para la Bilbao Design
Week. El evento se plantea
como un reto para los estu-
diantes que acaban de ini-
ciar el grado de Ingeniería
en Diseño Industrial. «Lle-
gan a la Universidad con 18
años y al empezar ya tie-
nen el primer encargo de
envergadura», reflexiona
Fernando Cortés, director
del departamento de Tec-
nologías Industriales, al in-
cidir en el intenso trabajo
que desarrollan los 40
alumnos que participan en
los 20 proyectos diferentes
para comercios de la villa.
Tras recibir talleres de for-
mación, los jóvenes ya es-
tán fabricando la decora-
ción que han diseñado. «Lo
siguiente será ir a los esca-
parates y montarlos», pre-
cisa Cortés. Entre los cu-
riosos trabajos que podrán
verse próximamente hay
uno que en el que se colo-
carán dos bicicletas estáti-
cas. «Al pedalear se genera
una electricidad que se
transforma en un movi-
miento lineal que simulará
una especie de carrera. A
ver quién llega primero a
la meta», avanza Szilard
Kados, jefe del laboratorio.
Otros escaparates genera-
rán interacción con los
consumidores mediante el
apagado y encendido de lu-
ces y sensores de movi-
miento.
Kados, Alcibar y Leslabay en el ‘FabLab’.
::
P. URRESTI
EUSKADI
AVANZA
18
Miércoles 4.11.15




