S
i queremos que todo
siga como está, nece-
sitamos que todo
cambie». Los indus-
triales vascos están hoy como
los aristócratas de ‘El gatopar-
do’. Saben que tras la verja del
palazzo se gesta una revolu-
ción que va a acabar con el or-
den establecido, y saben que
es imparable. La única mane-
ra de seguir arriba cuando lle-
gue ese nuevo orden es po-
nerse desde ya al frente de
quienes lideran el cambio.
Propiciarlo ellos mismos. La
diferencia es que aquí los re-
volucionarios no son obreros
alentados por burgueses; son
máquinas, procesos y hasta
productos conectados a Inter-
net. Las nuevas tecnologías
han irrumpido en las fábricas
para hacerlas ‘inteligentes’,
para cambiarlas de arriba a
Para que nada cambie
Si la industria vasca quiere mantener mañana una posición de liderazgo, tiene que
estar entre quienes hoy lideren la transformación hacia la producción inteligente
UNA APUESTA
NECESARIA
IRATXE
BERNAL
abajo; desde las líneas de pro-
ducción, de las que no saldrá
ni una pieza defectuosa, has-
ta los despachos de dirección,
donde decidirán qué mejorar
y cómo gracias a la informa-
ción que los propios produc-
tos envíen a lo largo de su vida
útil. Todo ello –y lo que aún
está incluso por imaginar–
compondrá una realidad en
la que la industria vasca ha de
sumergirse de lleno para se-
guir siendo mañana lo que es
hoy; un referente en nuestro
entorno geográfico y el prin-
cipal motor de la economía
de la comunidad autónoma.
La industria genera, según
el Gobierno vasco, el 23,6%
del Producto Interior Bruto
de Euskadi y el 19,6% de las
afiliaciones a la Seguridad So-
cial. Este importante peso
dentro del tejido empresarial,
por encima de la media espa-
ñola, no sólo ha sido el para-
caídas que ha suavizado el im-
pacto de la crisis económica
entre nosotros. La industria
es además el sector que tira-
rá de la recuperación.
Y no es que haya sido pre-
cisamente inmune a la dece-
leración económica. Según
Confebask, nuestro PIB in-
dustrial está hoy un 17% por
debajo del que teníamos an-
tes de la crisis, y el índice de
producción ha caído un 27%.
El empleo, por su parte, tam-
bién ha descendido un 20%.
De hecho, la industria era has-
ta anteayer la ‘culpable’ de
que la recuperación fuera en
Euskadi más lenta que en el
conjunto de España. El turis-
mo, que permitía revivir a la
economía nacional, es aquí
un mero motor auxiliar, y a
los sufridos industriales los
brotes les habían pillado de-
bilitados tras cinco años de
adversidades.
Consolidar la demanda
Pero los últimos datos ya nos
dejan en igualdad de condi-
ciones. Según el InstitutoVas-
co de Estadística, por un lado,
y el INE, por otro, tanto
Euskadi como el conjunto de
España crecieron entre junio
y septiembre un 0,8% en re-
lación al trimestre anterior.
En términos interanuales, el
País Vasco aún está cuatro dé-
cimas por debajo del PIB es-
tatal –3,4%España, 3%Euska-
di–, pero ahora toca que se
consolide la demanda de los
llamados bienes intermedios
de inversión y ahí entra, por
ejemplo, el sector de la má-
quina-herramienta.
«Saldremos de la crisis más
tarde, pero saldremos más
fuertes» es de hecho el man-
tra repetido desde el año pa-
sado por las administraciones,
patronales y economistas para
evidenciar su confianza en
que vamos por buen camino.
Y lo dicen pese a que hemos
perdidomúsculo enmedio de
un cambio de paradigma. Con
toda una revolución indus-
trial a la vuelta de la esquina.
Ahora no vale con volver al
punto de partida. Ese feliz
2007 anterior a Lehman Bro-
thers ya no puede ser la refe-
rencia. Habrá que remontar
al tiempo que se toman posi-
ciones en la rupturista indus-
tria 4.0. En ella, tal será el cam-
bio que hay quien incluso ha-
bla de reindustrialización por-
que entre los efectos de esta
cuarta revolución también es-
tará el regreso a casa de pro-
cesos que fueron deslocaliza-
dos; la fabricación tenderá a
ser personalizada y exigirá
cercanía con ese público que
quiere tenerlo todo indivi-
dualizado.
Reindustrialización
«Las tecnologías de la infor-
mación se relacionan cada vez
más con lasmáquinas y el pro-
ceso productivo mejora cada
día gracias a la conectividad,
la automatización y la digita-
lización. Lo que seamos ma-
ñana va a depender de que
hoy atinemos con el rumbo y
el ritmo, de la pronta asun-
ción de los cambios necesa-
rios para apostar por una in-
dustria que únicamente ne-
cesita reafirmar, fortalecer y
mejorar aquello de lo que ya
dispone», explicaba hace un
mes en un encuentro empre-
sarial Roberto Larrañaga, pre-
sidente de Confebask. «Sólo
hace falta acertar en la apues-
ta y tomarla como un reto co-
lectivo, como objetivo de
país», subrayaba.
Y como tal lo asumió el Go-
bierno vasco el año pasado al
dibujar la estrategia Basque
Industry 4.0. En ella plantea
lograr que ese 23,6% del PIB
generado por la industria pase
en los próximos cinco años al
25% y que, con él, crezca tam-
bién el volumen de ventas al
extranjero hasta suponer el
30% del total de las realizadas
por las empresas vascas. Para
concretar ese objetivo, el Eje-
cutivo ha establecido priori-
dades con las que además re-
coge el guante de la Comisión
Europea.
Bruselas quiere evitar que
las regiones de la UE compi-
tan entre sí produciendo to-
das un poco de todo. Eso nos
debilita frente a terceros,
mientras que crear polos es-
pecializados, cada uno dedi-
cado a lo suyo, fomenta la in-
novación. En este llamamien-
to a la «especialización inte-
ligente», el Ejecutivo ha mar-
cado tres sectores en los que
volcará sus esfuerzos por con-
tar con empresas punteras y
tractoras: la energía, las bio-
ciencias –y la salud– y, por su-
puesto, la fabricación avan-
zada, imprescindible para am-
pliar la capacidad de nuestro
principal motor… por lo que
pueda venir.
CUESTIÓN DE
TAMAÑOS
Frente a sus fortalezas, la
industria vasca también
tiene una debilidad; sus
empresas sólo cuentan con
una media de 15 trabajado-
res. Como es lógico, una
firma pequeña tendrá más
dificultades para incorpo-
rar tecnología que sus
competidores de mayor ta-
maño. La solución es tra-
bajar con otras sociedades.
«Se trata de rentabilizar el
esfuerzo. Tenemos un gru-
po de grandes empresas
que funcionan como trac-
tor, pero las demás deben
entender que también han
de subirse al tren de la in-
dustria 4.0 y que la manera
de sacar adelante grandes
proyectos o desarrollar
procesos y servicios es
buscar socios», señala Je-
sús de la Maza, presidente
de Innovalia, una alianza
de «medianas empresas»
creada precisamente para
fomentar la colaboración
en proyectos relacionados
con las nuevas tecnologías
y los controles de calidad
en los procesos industria-
les. Innovalia nació sólo
siete años antes de que
empezara la crisis, que ha
dado la razón a quienes
creyeron que había que
unir fuerzas para coger
peso en un mercado glo-
bal. «Este período ha sido
muy duro. Mejor no pen-
sar que habría pasado si no
hubieran creado siner-
gias», dice De la Maza.
EUSKADI
AVANZA
4
Miércoles 4.11.15




