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Las palabras de Bozidar

Maljkovic –vino a decir que

con esa plantilla era imposi-

ble hacerlomejor– le valieron

una bronca antológica tras

perder la final de consolación.

En el aeropuerto, cuando se

disponía a subir al avión, mu-

chos aficionados le llamaron

de todo. Esa reacción dejó «to-

cada» a la plantilla, testigo en

primera línea. El gran Boza,

tras recibir un toque público

del presidente, dijo luego en

este periódico que «quizá no

caigo bien porque soy gordi-

to y tengo la cabeza grande».

Antes de ese seísmo, Ate-

nas dejó imágenes curiosas.

Los Giannakopoulos, enton-

ces dueños del campeón Pa-

nathinaikos, siguieron la fi-

nal en primera fila y con sen-

dos cubatas en las manos. O

los gigantes y cabezudos to-

mando la plaza Sintagma. Fue

nuestro único triunfo.

Por la noche, el meneo se

concentró a lo largo de la cos-

ta de El Pireo. En la zona VIP

de una conocida discoteca, los

jefazos de un importante club

italiano intimaron con riva-

les. En concreto, con las ‘zo-

rras rojas’, las famosas cheer-

leaders del conjunto mosco-

vita. Parece que hubo cone-

xión, pero varias de las chicas

estaban prometidas con jefa-

zos de la órbita del CSKA y se

fueron cuando el tema se puso

‘hot’. Fuera les esperaba un

imponente coche con robus-

tos guardaespaldas.

Durante la final, la afición

local la tomó con Papaloukas,

considerado enemigo íntimo

por su pasado en el archiene-

migoOlympiacos. Lo pasó tan

mal el genial base del CSKA

que, una vez acabado el jue-

go, atendió cinco minutos a

los medios y desapareció.

Ningún integrante del sub-

campeón supo de su parade-

ro. El jugador pasó dos horas

solo en el barrio de Souni, al

norte de Atenas. Cuando se

calmó, volvió al redil. Con su

tarjeta de 23 puntos y 8 asis-

tencias en la final nadie se

atrevió ni a toserle.

Madrid’08

Cuarto

Karaoke en la cancha

con ‘Apologize’

Por causas que se desconocen,

o escapan a los informantes,

la canción ‘Apologize’, deOne

Republic, embaucó a la plan-

tilla desde la segunda vuelta

del Top 16. La ponían en las

habitaciones, en los despla-

zamientos, en los aeropuer-

tos... y el acabose se producía

cuando, en las ruedas de ca-

lentamiento previas a los par-

tidos, sonaba por megafonía.

La cantaban todos sin excep-

ción. Hasta Simas Jasaitis, el

más apocado de aquel grupo

que luego levantó la ACB.

Tarareaban mientras esti-

raban, al lanzar a canasta...

Para tormento del cuerpo téc-

nico y de todo el que pasara

por allí. En Madrid’08, este

hit no sonó en ningún calen-

tamiento, aunque ya se en-

cargaron los jugadores de en-

cender a todo volumen los al-

tavoces de sus dispositivos

electrónicos a lamínima opor-

tunidad. Un suplicio.

Como el desarrollo depor-

tivo, donde no tocó ni la pe-

drea. De nuevo cuartos. Tras

la final de consolación, mu-

chos baskonistas intentaron

revender sus entradas. Pin-

charon en hueso. Los aspiran-

tes al cetro, macabeos y mos-

covitas, habían hecho sus de-

beres.

Ganó el CSKA y el fiestón

fue «antológico». El club ruso

reservó una famosa sala de

fiestas madrileña. Entera.

«Son los mejores en eso», des-

vela un conocido represen-

tante de jugadores español.

Por ahí andaban losAndersen,

Smodis, Papaloukas...

Se consumieron «cantida-

des ingentes» de una conoci-

dísimamarca de champán. Se

concentró un número eleva-

do de señoritas de imponen-

te fachada. Algunas, «de du-

dosa reputación».

Por cierto, el CSKA repitió

jugada el año pasado, enMa-

drid’15. Alquiló un casino cer-

cano al Pabellón de Deportes

donde se coronó el Real Ma-

drid de Pablo Laso. Al acabar

cada jornada, este equipo vol-

vió a defraudar, sus hinchas

ahogaron sus penas y le die-

ron a la ruleta. Rusa, por su-

puesto.

La plata deMoscú.

El estreno,

en 2005, y el mejor resultado.

Segundo tras caer por 90-78 en

la final contra el Maccabi.

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ALEXANDER NEMENOV

OPERACIÓN

BERLÍN

7

Jueves 12.05.16

EL CORREO