Gehiago Biziz + vida

4 12 marzo 2024 gehiago biziz +vida » J. Gil La mujer más longeva del mun- do es española y cumplió 117 años el pasado lunes (un día antes del evento). Su edad aún no supera el récord global de 122 años y 164 días –el cual se espera batir en unas tres décadas– pero sí pone rostro a la realidad: envejecemos, y cada vez lo hacemos más. La esperanza de vida ha aumentado más de tres décadas en un siglo. «Esto no significa que el ser huma- no haya cambiado genéticamen- te, sino que antes se consideraba raro que una persona llegase a cierta edad», aclaró el doctor Ángel Durántez, autor del libro ‘Joven a los 100:Todas las claves para vivir más y mejor’. Encargado de la lección inau- gural, este médico pionero de la medicina preventiva proactiva en España ejemplificó con la efemé- ride de María Branyas (la perso- na más vieja del planeta) las pre- dicciones científicas que se hacían ya desde 1961. Branyas no tiene ninguna enfermedad grave. Justo ese es el objetivo de la nueva lon- gevidad: cumplir 100 años estan- do bien, al menos, hasta los 95. Así como la vida, la salud tam- bién tiene sus etapas. La fase libre de enfermedades es hasta finales de los 30 años, explicó Durántez. Cuando ya tenemos algún diag- nóstico –«estamos bien aunque tengamos algo»– sería hasta prin- cipios de los 60. La vida libre de discapacidad va hasta finales de los 70.Y el periodo con discapa- cidad termina con la muerte. La mitad de la población se encuen- tra en las dos últimas fases. «Éstas se alargan con el tiempo. Es decir, extendemos la vida, pero no la salud», lamentó el experto, quien instó a revertir la tendencia de per- der la vitalidad a medida que pasan los años. ¿El envejecimiento es una enfer- medad? En 2021 se solicitó que se evitara su codificación como tal –cada patología tiene una deno- minación para identificar tenden- cias sanitarias–, entonces se deci- dió llamarlo como el «declive de la capacidad intrínseca asociada a la edad». Algo que ya se puede tratar con la ayuda de la medici- na antiedad, aseguró el médico. En los años 90, el concepto de rejuvenecimiento se asociaba a la cirugía estética para las mujeres o a tratamientos deportivos para los hombres, pero ahora se habla de prevención. Prevención A principios del siglo pasado, un 60% de las personas moría debi- do a infecciones o causas exter- nas, pero ahora la mayoría falle- ce por enfermedades crónicas liga- das al proceso de envejecimiento, que empezaría «a partir de los 35 años». Así que el punto de infle- xión está en el lustro anterior a los 40. A partir de esa edad hay un declive en el bienestar, «tenemos que intentar que la caída sea menos brusca», recomendó. Fati- ga, trastornos del sueño, pérdida de la masa ósea y muscular, aumento de peso, dolores, dete- rioro de la piel o disminución de la función sexual son síntomas del desgaste de la salud. Hay ocho pilares de la preven- ción: «El ejercicio físico –todo lo que empeora con la edad mejora con la actividad física–, la nutri- ción, el descanso, evitar los hábi- tos tóxicos, el consumo de suple- mentos, reducir la ansiedad y el estrés, una actitud optimista y el control frecuente de los biomar- cadores –sustancias utilizadas para determinar la respuesta del cuer- po a las enfermedades–». «El objetivo es alargar la vida sin dejar de lado la salud» «A partir de los 35 años hay un declive en la sensación de bienestar. Intentemos que la caída sea menos brusca» El doctor Durántez instó a cuidar la salud desde temprana edad. » Laura A. Izaguirre «Estamos en un momento de cam- bio, hay una oportunidad de vivir más tiempo y por lo tanto hay que cambiar el modelo para avanzar hacia una vejez con ‘sentido’», defendió JavierYanguas, doctor en Psicología y autor del libro ‘Pasos hacia una nueva vejez’. En ese sentido, el experto des- tacó cuatro aspectos que, a su jui- cio, hay que tener en cuenta en este camino: «Cómo están actual- mente las relaciones humanas, la banalización del malestar, los modelos de vejez y la soledad». Así,Yanguas comenzó su inter- vención poniendo sobre la mesa que «llevamos décadas de indivi- dualización progresiva, es decir, que hemos pasado de sociedades comunitarias a otras más indivi- duales con relaciones más instru- mentales, menor compromiso, reciprocidad, altruismo, empa- tía… La vida es lo urgente y el corto plazo, y ahí las relaciones de cuidado e intergeneracionales (que necesitan más tiempo) tie- nen más dificultades para flore- cer», sentenció. A ello hay que unirle el hecho de que al mismo tiempo está sur- giendo algo que viene muy mal para entender la vejez: la banali- zación del malestar y del sufri- miento. «Estoy harto de los men- sajes como ‘con esfuerzo lo pue- des conseguir’ porque parece que si no eres feliz o no consigues algo se pueden superar con actitud, incluso el sufrimiento y la sole- dad. Ver exclusivamente el lado bueno de las cosas y empeñarnos en no ver el reverso no nos ayu- da a vivir mejor porque estamos en una sociedad en la que pasan cosas malas, y echamos a un lado la vulnerabilidad». Porque, querámoslo o no «la vejez a veces es vivir con piedras en los zapatos; piedras que en oca- siones sólo molestan, otras veces hacen rozaduras y en otro momento te pueden llegar a impe- dir caminar, por lo tanto debemos asumir que no siempre podemos ser felices y no por ello hay que rechazar a los vulnerables, hay que aceptar que tenemos que vivir dentro de los límites y no va a ser un camino de rosas», sentenció el experto. Una idea que el psicólogo unió, precisamente, a la imagen de enve- jecimiento activo que se tiene hoy en día. «La vejez no puede ser una especie de vida en un resort de Punta Cana porque no nos pode- mos permitir, tiene que ser un momento vital en el que también se piense en contribuir al bien común, porque uno se jubila de la vida laboral pero no se retira de la vida y de sus desafíos», decla- ró el psicólogo. Es por ello que defendió que «los modelos de vejez necesitan saber generar y empo- derarnos». Y todo ello sin perder de vista el cuarto aspecto queYanguas con- sidera esencial para entender el nuevo rumbo hacia una vejez con ‘sentido’: la soledad. «Muchas veces uno empieza echando de menos a personas, luego pasa a sentir una soledad emocional (sen- timiento de abandono, amenaza, tristeza…) y acaba siendo una soledad existencial que cuestiona no sólo la falta de personas a su alrededor sino también los ancla- jes de su propia vida», denunció el experto. Y fue ahí donde el psicólogo cerró el círculo: «Esta soledad exis- tencial tiene que ver con la falta de un giroscopio personal y con la realidad de que la vejez tiene muchas etapas, algunas son estu- pendas y otras hay que vivirlas con piedras en los zapatos, y todo esto solo se va a dar si hay un cambio en las relaciones entre las personas», concluyóYanguas. «Los modelos de vejez necesitan saber generar y empoderarnos» «La vejez no puede ser una vida en Punta Cana, debe ser un momento que contribuya al bien común» Javier Yanguas, autor del libro ‘Pasos hacia una nueva vejez’. El doctor Ángel Durántez recomendó evitar los hábitos tóxicos para envejecer en mejores condiciones El psicólogo Javier Yanguas defendió la necesidad de avanzar hacia una longevidad «con sentido»

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