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Guía de
formación
La labor de un orientador acadé-
mico-profesional en un instituto
es la de ayudar a encaminar el
futuro del alumnado, fomentan-
do en ellos el desarrollo de un
espíritu crítico y la toma de deci-
siones. Un alumno de Educación
Secundaria se encuentra en una
edad compleja pero crucial, ya
que en este periodo se ultima la
enseñanza general y se tiene que
empezar a especializar decan-
tándose por estudiar Bachillerato
o un Grado Medio de Formación
Profesional. La orientación acadé-
mico-profesional propiamente di-
cha se desarrolla en 4º de ESO y
en 1º y 2º de Bachillerato, a través
de sesiones en el aula realizadas
por el Departamento de Orienta-
ción, y tutorías. En ellas, los pro-
pios estudiantes hacen ejercicios
de autoconocimiento sobre sus
aptitudes, intereses, personalidad
y rendimiento y reciben informa-
ción acerca del amplio abanico
de posibilidades a su alcance.
Precisamente «uno de los pro-
blemas de hoy en día es, por un
lado, el exceso de información y,
por otro, la gran variedad de estu-
dios y la diversidad de itinerarios
para llegar a un título o profesión
concreta», advierte Susana Mo-
reno, orientadora en el IES Txurdi-
naga-Behekoa de Bilbao. Por ello,
destaca la importancia de «re-
cepcionar, seleccionar y facilitar
aquella información más clara y
directa y, sobre todo, fiable, para
que luego el propio alumno pue-
da ir indagando hasta dar con
aquello que desea realizar».
En los casos de alumnos que
requieren asesoramiento personal,
se lleva a cabo un seguimiento
individualizado. «En muchas oca-
siones necesitan tener un espacio
y una escucha concreta, y se trata
de que hagan su análisis, concre-
ten sus dudas, identifiquen su difi-
cultad…», explica Federico Pérez,
orientador en el colegio Nuestra
Señora del Carmen, en Indautxu.
Sobre todo, apunta, es «vital» que
este proceso «no les genere an-
gustia». Por desgracia, con 17 o 18
Orientación para
encaminar el futuro
académico
A los alumnos de ESO y Bachillerato que deben
tomar una decisión académica vinculada a su futuro
«hay que dejarles su espacio y su tiempo», aconsejan
los expertos




