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Guía de
formación
años «se sienten obligados a tomar
decisiones, pero creen que no son
capaces aún porque consideran
que esas decisiones son absolu-
tamente trascendentales y que no
tienen vuelta atrás», señala.
Un aspecto esencial es iden-
tificar los problemas que se es-
conden detrás de su indecisión:
dudas sobre su valía, miedo a de-
fraudar las expectativas familia-
res, temor a equivocarse…A quie-
nes deben tomar una decisión
académica vinculada a su futuro
«hay que dejarles su espacio y su
tiempo», aconseja este experto.
«¿Quién te dice que no puedes
equivocarte?, ¿en qué decisio-
nes alguien ha acertado absolu-
tamente a la primera sin ningún
atisbo de duda?, ¿qué problema
hay si empiezo a estudiar algo
y me doy cuenta de que no me
gusta realmente o que no puedo
con ello?,¿qué supone un año en
la vida personal y laboral?», son
algunas de las cuestiones que les
pone encima de la mesa.
A la hora de elegir suelen de-
cantarse por lo que realmente les
gusta. «Hay que tener en cuenta
que son jóvenes, con sus ideales y
proyectos de futuro, y aunque de-
bido a la crisis pueden plantearse
algo que consideren con mayo-
res posibilidades de inserción la-
boral, en general prima su interés.
Por el contrario, la elección más
práctica suele estar vehiculizada
por los padres», indica la orienta-
dora del IES Txurdinaga-Behekoa.
Pero además de dejarse llevar
por lo que a ellos les gusta, «al
mismo tiempo tratan también de
cumplir con las expectativas de
su entorno familiar y se muestran
susceptibles a la influencia que
ejercen sus amigos y a la fama o
moda de un determinado título o
profesión», añade Pérez.
Mercado laboral cambiante
No obstante, los expertos coin-
ciden en que no hay que dejar-
se guiar tanto por los factores
externos sino por una reflexión
profunda a nivel individual sobre
nuestros propios deseos, capa-
cidades y limitaciones. El merca-
do laboral es un escenario que
debemos contemplar y analizar,
pero «una cosa es elegir entre ti-
tulaciones parejas, semejantes o
dentro del mismo sector produc-
tivo, en función de su proyección,
y otra es aventurarnos a que lo
que el mercado laboral dice hoy
se vaya a mantener en un futuro
a medio-largo plazo, dado que
con el desarrollo tecnológico y
las fluctuaciones socioculturales
tan drásticas que se esperan, los
cambios en el mercado laboral
pueden ser cada vez menos pre-
visibles», alertan desde el colegio
Nuestra Señora del Carmen.
Este experto es partidario de
«elegir lo que va con nosotros
como personas, lo que nos hace
estar bien y ser felices» y recomien-
da entender el trabajo como «una
actividad personal y relevante
para nuestro desarrollo» y no solo
como medio económico. Si por
el contrario, se concibe el trabajo
como «una maldición, obligación
o como algo externo a nosotros»,
cree que nos equivocamos. «Una
cosa es no convertir el trabajo en
la parte más importante de una
persona y otra es pretender des-
vincularlo totalmente de lo que
somos. Pasamos mucho tiempo
en el trabajo, nos lo llevamos a
casa, influye en nuestras relacio-
nes, hacemos amigos y enemi-
gos, modifica nuestras actitudes
y habilidades personales… nos
cambia. Por eso, elegir algo que
en principio va con nosotros, que
nos puede satisfacer hacer, es lo
ideal», subraya.
Si bien la crisis ha incentivado el auge de la reali-
zación de estudios de Formación Profesional y el
número de alumnos que se matriculan en ciclos
formativos ha ido en aumento sostenido, el País
Vasco mantiene una estructura que no es la que
se da en el resto de Europa, señala Federico Pé-
rez, orientador en el colegio Nuestra Señora del
Carmen, de Bilbao. «Aquí mantenemos una distri-
bución de cualificación tipo reloj de arena, con
un exceso de graduados universitarios y menos
cualificación media de lo que necesita nuestra
producción, pero según las previsiones de la
OCDE, para el 2020-2025, la producción solo re-
querirá un 35% de universitarios», advierte.
«En principio, todos quieren ir a la universi-
dad, a los grados más largos y complejos,
pero una vez en Bachillerato y viendo que ya
son estudios más serios que la ESO, algunos
aflojan y se decantan por un ciclo formativo»,
explica la orientadora del instituto Txurdinaga-
Behekoa, Susana Moreno. Si bien en estos dos
centros el porcentaje de quienes pretenden
realizar estudios de Formación Profesional es
de entre un 20% y un 25%, y el de los que optan
por un grado universitario es del 80% al 85%,
en la Comunidad Autónoma Vasca la media
se sitúa en un 40% para FP y un 60% para la
universidad.
Seis de cada diez alumnos de Bachillerato eligen estudios universitarios




