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Guía de
formación
A partir de las etapas educativas
no obligatorias, toda persona que
inicia un proceso formativo tiene
la mirada puesta en el mercado
laboral, generalmente con la es-
peranza de lograr las competen-
cias necesarias para integrarse
en una empresa. Estas, por su par-
te, también miran hacia el sector
de la enseñanza conscientes de
que una formación de calidad
es la mejor garantía de que po-
drán incorporar a sus plantillas
a los mejores profesionales. Dos
sectores, en suma, con intereses
comunes que están condenados
a entenderse y, sobre todo, a co-
laborar.
A pesar de que se van dando
avances, todavía queda mucho
camino por recorrer. La Confede-
ración Empresarial de Bizkaia, Ce-
bek, considera que la formación
que reciben los jóvenes es dema-
siado teórica. «Entendemos que
este es un problema que atañe,
en general, a la totalidad de la
educación. Es verdad que se es-
tán produciendo cambios en este
sentido en la Formación Profesio-
nal y en la universidad, pero aún
es necesario incrementar la parte
práctica e incorporar a los planes
de estudio o a las metodologías
aspectos como capacidad de
comunicación, trabajo en equipo,
asunción de responsabilidades,
flexibilidad, etc.», expone Néstor
Eriz, responsable de Formación de
la entidad.Aboga igualmente por
extender entre los jóvenes las ca-
racterísticas que atesora la empre-
sa del siglo XXI.«Se trata de organi-
zaciones modernas, innovadoras
y flexibles en las que pueden de-
Experiencias como la FP Dual demuestran las ventajas
de combinar el aprendizaje teórico con el desempeño
profesional
Hacia una formación más
práctica y cercana a la
empresa




