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innovación
19/05/14
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La innovación es un proceso de
transformación que debe incorpo-
rar una agenda de sostenibilidad
e inclusión para evitar y facilitar la
incorporación de toda la sociedad
en el diseño de su futuro. Para ello,
hay que entenderlo con las macro-
tendencias globales como punto
de partida: transformación de un
planeta cada vez más urbano, au-
mento de la clase media, cambio
demográfico, acceso al agua y cam-
bio climático.
«La población mundial se hace
urbana dejando de ser rural. Se in-
vierte el porcentaje de personas
que viven en el campo hacia per-
sonas que vivirán en ciudades. Esta
situación creará tensiones hasta
que se genere el empleo y las in-
fraestrucutras suficientes para po-
der absorber ese cambio, que tam-
bién aumentará la contaminación.
En los próximos 15 años más de
3.000 millones de personas se aña-
dirán a los 1.800 millones de in-
dividuos que pertenecen a la cla-
se media en todo el mundo. Es de-
cir, se triplicará el número de una
nueva clase media, aquella cuyos
ingresos mensuales medios ron-
darán los 300 euros. Esta expan-
sión hará aumentar el consumo
notablemente, lo cual tendrá un
impacto social y ambiental con-
siderable. Además, la disminución
de la tasa de reemplazo produci-
rá poblaciones más envejecidas por
lo que la población activa deberá
incrementar su productividad para
poder seguir haciendo sostenible
el sistema. 1.000 millones de per-
sonas no tienen acceso a ella y sólo
el 0,5% es potable y fácilmente ac-
cesible. El cambio climático tam-
bién requiere de innovaciones que
nos permitan adaptarnos a él, com-
batirlo y, en su caso, mitigarlo»,
apuntan desde Innobasque.
Estas macrotendencias ejercen
una gran presión social, económi-
ca y medioambiental y es ahí don-
de la innovación responsable ayu-
da a responder a esos grandes de-
safíos con una contribución po-
sitiva. «Es por ello que decimos
que esta innovación puede ser una
fuente de nuevos productos o ser-
vicios que cubran las necesidades
descritas de manera sostenible».
Competitividad
La innovación es un proceso de
transformación, cuyo impacto tie-
ne una vertiente social, otra eco-
nómica y una tercer medioambien-
tal.Tratar de dar respuesta a estos
impactos puede resultar una fuen-
te de innovación y de negocio para
las organizaciones, una fuente de
innovación responsable al conec-
tar la responsabilidad social em-
presarial (RSE) con la compe-
titividad de las organizaciones. Por
otro lado, está es el coste de la re-
putación. Cada vez más personas
demandan empresas responsables,
ya que el consumidor se retira
cuando una organización vulnera
ciertos códigos éticos. Por ello, no
cumplir con la RSE tiene un cos-
te, una repercusión en las empre-
sas y también en el futuro de to-
dos. Las personas tienen un po-
der cada vez mayor con sus accio-
nes de consumo y las empresas
son conscientes de que el consu-
midor toma decisiones basadas en
sus valores y la información sobre
las empresas de la que dispone.
Sin embargo, hay que tener en
cuenta que las recesiones hacen
que los consumidores tomen de-
cisiones basadas más en el precio,
buscando un ahorro a corto pla-
zo sin tener en cuenta el impacto
social y medioambiental de los pro-
cesos productivos a largo y medio
plazo. «A pesar de ello, casi el 90%
de las personas sustituiría un pro-
ducto por otro más ético de las
mismas características y con el mis-
mo precio, mientras que sólo un
65% pagaría una cantidad adicio-
nal. Esta tendencia de consumo
responsable está transformando el
modelo económico hacia uno que
valora el crecimiento sostenible y
el consumo y la producción res-
ponsable. La sociedad exige trans-
parencia a las marcas y puesto que
el acceso a la información se ha
democratizado, el consumidor, en
función de la veracidad de dichas
informaciones, establece relacio-
nes de confianza con las organi-
zaciones. De este modo, la RSE se
convierte en una ventaja compe-
titiva», según Innobasque.
Claros ejemplos de buenas prác-
ticas de innovación responsable,
con una gran aportación a los fac-
tores económicos, sociales y am-
bientales, han sido las apuestas de-
sarrolladas por la Fundación Eroski,
Euskaltel y Metro Bilbao. La pri-
mera se ha centrado en combatir
el despilfarro de comida al donar
alimentos en perfecto estado. En
2012 entregaron 815 toneladas a
40 organizaciones socialmente res-
ponsables. La operadora telefóni-
ca, tras establecer la medición de
la huella de carbono, ha puesto en
marcha un prospecto para cono-
cer el impacto ambiental de sus
servicios con el fin de estimar su
influencia en el cambio climático.
Y la compañía de transporte ha
promovido un proyecto de movi-
lidad sostenible mediante una in-
novadora tecnología -reutiliza la
energía de tracción de los trenes-
que le ha permitido ahorrar el
8,26% de la energía empleada para
la circulación de los vagones.
La responsabilidad social
empresarial, fuente de innovación
La responsabilidad
social empresarial
puede generar un
impacto importante
en la cuenta de
resultados, ya que se
ha convertido en una
fuente de innovación
generadora de nuevos
servicios, productos y
modelos
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Metro Bilbao ha diseñado un proyecto de movilidad sostenible para ahorrar energía.
Cada vez más
gente demanda
empresas
responsables
El 90% de las
personas elegiría
un producto
más ético