INNOVACIÓN - Mayo 2025

6 29 mayo 2025 innovación La principal fortaleza del ecosistema de inno- vación de Euskadi es su robustez, ya que está formado por diferentes agentes que se com- plementan y fomentan la colaboración entre ellos.Tenemos un ecosistema altamente com- petitivo, donde contamos con la RedVasca de Ciencia,Tecnología e Innovación, forma- da por universidad, centros tecnológicos y unidades de I+D empresariales.También tenemos una Agencia vasca de Innovación (Innobasque), que dinamiza el ecosistema y apoya a las empresas, así como clústeres y asociaciones que ayudan a traccionarlo.Y por supuesto un tejido empresarial muy potente y comprometido con la innovación como palanca para conseguir una mayor competitividad y sostenibilidad en el largo plazo. A este ecosistema, hay que sumarle una sólida colaboración público-privada y una inversión constante en I+D, tanto por parte de las empresas como del Gobierno vasco y las diputaciones. En Ayesa, y traccionados por Ibermatica Fundazioa en el ámbito de la I+D, creemos que tenemos que aprovechar al máximo las capacidades de la IA ya que es una tecno- logía estratégica con un enorme recorrido por delante, y aún estamos lejos de haber alcanzado todo su potencial. Por tanto, debe- mos seguir investigando, desarrollando cono- cimiento (I+D) y probando nuevas capa- cidades que nos permitan después trasla- darlo como soluciones innovadoras al teji- do productivo y social. Al mismo tiempo, es clave aprovechar y aplicar lo que ya está disponible, extrayen- do el máximo rendimiento de la IA para optimizar procesos, mejorar la toma de deci- siones y generar valor en nuestras organi- zaciones. Pero no basta con innovar en funciona- lidad: también debemos avanzar –y demos- trar con evidencia– que lo estamos hacien- do de manera responsable. Es imprescin- dible investigar y desarrollar una inteligen- cia artificial ética, robusta, transparente y autoexplicable, capaz de generar confian- za y responder a los retos sociales y regu- latorios del presente y del futuro. Y todo esto en un contexto donde tecno- logías emergentes, como la computación cuántica, van a acelerar exponencialmente las capacidades de la IA, abriendo nuevas posibilidades que aún estamos empezando a vislumbrar. Por eso, no se trata de elegir entre seguir probando o aplicar: necesita- mos una estrategia equilibrada que combi- ne investigación, desarrollo, aplicación y responsabilidad. Respecto a la descarbonización indus- trial, la digitalización, la inteligencia artifi- cial y las tecnologías cuánticas van a ser tec- nologías clave y palancas estratégicas para acelerarla. Al integrarlas de manera inteli- gente, las empresas van a poder no solo reducir su impacto ambiental, sino que tam- bién les va a permitir ganar competitividad, resiliencia y capacidad de adaptación en un entorno cada vez más exigente. La digitalización nos está ayudando a transformar la manera de trabajar, de tomar decisiones y de optimizar los procesos indus- triales. La IA nos permite procesar gran- des volúmenes de datos, identificar patro- nes, prever eventos y tomar decisiones auto- máticamente para hacer más eficientes los procesos industriales y optimizar el consu- mo energético y las emisiones. Además, la irrupción de las tecnologías cuánticas promete ser transformador ya que su potencial radica en resolver proble- mas extremadamente complejos que los sis- temas informáticos clásicos no pueden abor- dar con eficiencia suficiente. Itziar Cuenca Directora de I+D de Ayesa «Necesitamos un equilibrio entre investigación y aplicación de la IA» Euskadi ha demostrado que construir un ecosistema colaborativo sólido no solo es posible, sino también una fuen- te valiosa de ventajas competitivas. El trabajo conjunto y cooperativo entre administración, empresas, entidades financieras y universidades ha dado lugar a un modelo innovador que integra lo mejor de cada agente para responder a los retos de cada momento. A ello se suma una confianza que va más allá de las palabras: aquí, un apretón de manos aún vale, y se traduce en proyectos com- partidos que abordan de forma creati- va necesidades culturales, industriales o de conocimiento. Existen múltiples ejemplos de este espíritu colaborativo-cooperativo. Uno de ellos son los clústeres sectoriales vas- cos, espacios de cooperación donde dis- tintos actores comparten objetivos, recur- sos y aprendizajes. Otro ejemplo es el sistema universitario vasco, donde uni- versidades, centros tecnológicos, empre- sas y administración trabajan alineados en la transferencia de conocimiento. El sector financiero también ha sido un aliado estratégico al respaldar iniciati- vas viables promovidas desde lo públi- co. Este entramado da forma a un teji- do interconectado, orientado a resulta- dos sostenibles hoy y en el legado que dejaremos mañana. Sin duda, es el cami- no hacia una sostenibilidad fuerte. Este modelo ofrece una oportunidad clave: integrar en las decisiones el valor social generado, incluso en unidades monetarias, para que todos los stakehol- ders visualicen el impacto real más allá de los indicadores económicos clásicos. Medir el bien común nos acerca a una competitividad sostenible. Este enfoque no solo genera resulta- dos inmediatos, sino que construye desa- rrollo a largo plazo, apoyado en la coo- peración, la adaptación y una innova- ción constante. Euskadi ha sabido for- jar una cultura colaborativa que combi- na tradición y modernidad, lo local y lo global, con ambición transformadora. En este contexto, la irrupción de la inteligencia artificial supone tanto un reto como una gran oportunidad. Sabe- mos que no lideramos esta tecnología a nivel global, y reconocerlo con humil- dad nos obliga a pensar con rigor cómo aprovecharla. No se trata solo de crear algoritmos, sino de integrar la IA en pro- cesos y decisiones que generen valor real. Aunque no seamos los primeros, sí podemos contribuir desde nuestras for- talezas. Euskadi tiene un entorno pro- picio para la colaboración interinstitu- cional, una base tecnológica sólida y una comunidad universitaria comprometi- da. Nuestro ecosistema está listo para adaptarse y evolucionar. La inteligen- cia artificial será una herramienta que de forma sostenible y en colaboración y confianza integraremos en todo siste- ma y proceso para que sea más eficien- te e innovador. Sin duda ¡con trabajo colaborativo e innovador, no hay impo- sibles! Leire San José Catedrática en el área Economía Financiera y Contabilidad Universidad del País Vasco Cooperar hoy para un legado innovador «La IA debe integrarse en procesos y decisiones que generen valor real» aclima.eus Hazte socio

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