INNOVACIÓN - Mayo 2025

7 29 mayo 2025 innovación No se puede correr antes de apren- der a caminar.Vivimos un momen- to de entusiasmo generalizado por la inteligencia artificial (IA), muchas empresas sienten la presión de incorporarla a sus procesos con la promesa de mejoras inmediatas. Sin embargo, pocas veces se detie- ne la conversación en lo más bási- co: el punto de partida.Y en este recorrido, sin digitalización previa del negocio, no hay IA que valga. Para que una IA pueda aportar valor real, necesita datos estructu- rados, organizados, accesibles y, sobre todo, relevantes. Si una empresa no ha digitalizado sus pro- cesos, si no tiene datos recogidos de manera sistemática, si no ha implementado un modelo mínimo de gestión de información, es ilu- sorio pensar que podrá sacar pro- vecho de soluciones de IA. La IA no genera inteligencia de la nada; la extrae de los datos.Y si estos no existen o están dispersos y desor- ganizados, los resultados serán pobres, irrelevantes o directamen- te erróneos. En el camino hacia la transfor- mación, muchas organizaciones caen en lo que podríamos llamar ‘el espejismo de la competencia’: una percepción exagerada de lo que hacen los demás que genera una presión artificial que lleva a decisiones precipitadas y poco fun- damentadas. En muchos casos, esa ‘competencia’ está tan verde como nosotros, o bien ha hecho inversio- nes poco rentables. No hay que correr porque otros lo hacen; hay que avanzar con un objetivo claro. Uno de los aspectos más críticos –y a menudo ignorados– de cual- quier iniciativa de IA es la gober- nanza del dato. Esto incluye no solo cómo recogemos y estructuramos la información, sino dónde la alma- cenamos y bajo qué jurisdicción legal. Hoy más que nunca es clave hacerse preguntas como: ¿A qué país rinde cuentas la empresa que almacena nuestros datos? ¿Qué leyes protegen nuestra informa- ción? No todos los países tienen los mismos estándares de privaci- dad ni las mismas obligaciones lega- les. Ceder nuestros datos sin com- prender las implicaciones legales puede acarrear riesgos estratégicos y reputacionales considerables. Otro aspecto fundamental tiene que ver con el uso de modelos públicos vs. modelos privados de IA. Cuando interactuamos con una IA pública, la información que le damos puede servir para entrenar al mismo modelo que responderá a otros usuarios.Y aquí aparece otra decisión clave: ¿Qué modelos vamos a usar? ¿Queremos sacrificar segu- ridad y confidencialidad a cambio de más potencia y facilidad de uso? ¿O preferimos modelos on-premi- se o en nubes privadas, que aun- que quizá menos potentes, nos ofre- cen control total sobre lo que hace- mos y compartimos? En entornos empresariales don- de la información es estratégica –ya sea por competencia, regula- ción o propiedad intelectual–, la IA privada se convierte en una opción no solo razonable, sino muy recomendable (incluso necesaria). Conclusión: La inteligencia arti- ficial puede revolucionar el nego- cio, sí. Pero no lo hará sola, ni mági- camente. Requiere datos, estruc- tura, madurez digital y, sobre todo, conciencia crítica. Es cuestión de entender desde dónde partimos, qué necesitamos y a qué riesgos nos exponemos. La transforma- ción comienza mucho antes del primer algoritmo. Trazabilidad y transparencia Por otro lado, las tecnologías que más contribuirán a la descarboni- zación de la industria no solo serán aquellas directamente implicadas en la eficiencia energética o la gene- ración de energía limpia, sino tam- bién las que faciliten la trazabilidad, transparencia y concienciación en torno al impacto ambiental de los productos y procesos industriales. En este sentido, desde Sarenet estamos participando en el proyec- to Hucain, centrado en el segui- miento de la huella de carbono mediante espacios de datos intero- perables, integrando herramientas como el Pasaporte Digital de Pro- ducto. Este tipo de tecnología per- mite identificar, cuantificar y com- partir la huella de carbono asocia- da a cada fase del ciclo de vida de un producto, aportando informa- ción crítica tanto para los fabrican- tes como para los consumidores. Que el comprador disponga de información clara y verificable sobre el impacto ambiental de lo que consume, convertirá la huella de carbono en un diferencial de mercado. Esto incentivará a las empresas a competir también en sostenibilidad, acelerando la adop- ción de prácticas más responsa- bles y tecnologías más limpias que les permitan captar más clientes. Kepa Unzilla Director de Desarrollo de negocio de Sarenet «La transformación comienza mucho antes del primer algoritmo» «La IA requiere datos, estructura, madurez digital y, sobre todo, conciencia crítica» Cuando parecía que se estaban asentando las tecnologías que nos han ayudado a digitalizar empre- sas y administraciones, una vez más la tecnología vuelve a dar un salto exponencial que permitirá fenomenales aumentos en la pro- ductividad. Los ERPs, sistemas para gestio- nar todas las áreas de una empre- sa; los CRM, que nos permiten digitalizar las funciones de ventas y atención a clientes; los RPAs, que nos automatizan procesos repeti- tivos y en general las aplicaciones que, tomando como base los datos de una empresa, los ordenan y nos permiten sacar la mejor informa- ción de los mismos, han centrado los esfuerzos de digitalización en los últimos tiempos. A esto hay que añadir el movimiento Cloud, de utilización de infraestructuras de terceros para ganar en flexibilidad y foco en el negocio. ¿Y ahora qué sigue? Lo que sigue es la adopción y despliegue masi- vo de la Inteligencia Artificial, que puede ser el mayor aumento de productividad de los últimos años y que llega a todas las funcionas de una empresa y administración. En la anterior oleada tecnológi- ca se pusieron las bases, se orga- nizaron los datos, se explotaron esos datos y se mejoró la gestión con información. En esta nueva oleada de los agen- tes de Inteligencia Artificial crece- rá exponencialmente la producti- vidad, y se mejorarán radicalmen- te todos los procesos de una empre- sa o administración. Automatización inteligente La IA está ofreciendo oportunida- des únicas para potenciar tres áreas estratégicas: incrementar la pro- ductividad de las ventas, en defi- nitiva, los ingresos; gestionar las operaciones de manera más efi- ciente y con menor coste; y mejo- rar la eficacia en la ejecución de los procesos críticos de negocio o administración. En este sentido, los agentes de IA, que evolucionan constantemente gracias a mejoras en el procesamiento del lenguaje natural y el aprendizaje automáti- co, permiten automatizar tareas, anticiparse a posibles incidencias y generar análisis de datos más pro- fundos y precisos. Para las organizaciones, tanto privadas como públicas, esta auto- matización inteligente se traduce en ahorros significativos en costes operativos, al liberar a los equipos humanos de labores rutinarias y permitirles enfocarse en activida- des de mayor valor estratégico. Asi- mismo, en el ámbito comercial, los agentes de IA pueden facilitar inte- racciones personalizadas con clien- tes o usuarios, identificar patrones de compra o tendencias de deman- da y así ofrecer productos y servi- cios más alineados con las necesi- dades reales del mercado. Esta capacidad de hiperpersonalización conduce a un aumento en las ven- tas y fortalece la relación con la audiencia objetivo. La adopción de tecnologías basa- das en IA se ha convertido en una apuesta prioritaria para muchas compañías y administraciones. Sin embargo, el éxito radica en enten- der que no se trata solo de integrar herramientas, sino también de replantear la cultura y los proce- sos organizativos. Para las empre- sas tecnológicas la clave está en acompañar a los clientes en este camino de transformación, dise- ñando estrategias a medida que contemplen la formación del per- sonal, la gestión del cambio y el despliegue de soluciones tecnoló- gicas robustas. De cara al futuro, la llegada de agentes de IA cada vez más avan- zados plantea un horizonte de posi- bilidades ilimitadas. Con la com- binación adecuada de innovación, formación y compromiso, nues- tras empresas y administraciones públicas podrán sacar el máximo provecho de la IA para impulsar su crecimiento y mejorar la cali- dad de sus servicios. En definitiva, la transformación digital basada en IA no es un fin en sí mismo, sino un medio para fomentar la competitividad, la efi- ciencia y, sobre todo, la creación de valor sostenible para todos los actores involucrados. Joseba Lekube CEO de Teknei Agentic AI: una nueva revolución tecnológica para empresas y administraciones públicas ▌ Teknei ▐

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