Más 60 activo

13 11 marzo 2019 más 60 activo Nuestros centros: Bilbao · Basauri · Barakaldo · Santurtzi · Las Arenas · Durango · Donosti Vitoria · Pamplona · Burgos RPS 09/17 PRUEBA GRATIS NUEVO CENTRO » L. A. I. De sobra es sabido que cuidar la alimentación es esencial para man- tener una vida sana a cualquier edad. Pero también hay que tener en cuenta que a medida que se van cumpliendo años las necesi- dades alimenticias son otras e, incluso, los propios cambios que se producen en el cuerpo –tanto interiores como exteriores– están directamente relacionados con qué podemos comer y cómo podemos hacerlo. «Con la edad se van dando una serie de cambios fisiológicos que, principalmente, contribuyen a que se reduzca la masa magra (músculo, agua y hueso), aumente la masa grasa y desciendan las necesidades caló- ricas. Además, se producen cam- bios en los sentidos, se percibe menos lo dulce y lo salado, en el aparato digestivo e incluso se pier- den piezas dentales», destaca María José Ibáñez, secretaria del Colegio Oficial de Dietistas-Nutri- cionistas del País Vasco. Unos cambios fisiológicos que, básicamente, se reflejan en una mayor dificultad para absorber vitaminas y minerales, hacen que sea necesario el aumento del con- sumo de alimentos blandos, que la percepción de saciedad sea más precoz e, incluso, que se produz- can reflujos, intolerancias a la lac- tosa o estreñimiento. Es por ello que «la alimentación debe adap- tarse a las diferentes etapas y situa- ciones fisiológicas de la vida», des- taca Ibáñez. Una tarea nada fácil si se tiene en cuenta que se trata de un colectivo muy heterogéneo, por lo que no es sencillo hacer estudios generales para determi- nar sus necesidades nutriciona- les. «Los cambios en la dieta deben ser personalizados», advierte la experta en dietética y nutrición. Sin embargo, sí pueden seguir- se unas pautas básicas: «la dieta debe cubrir los requerimientos necesarios en cuanto a energía y nutrientes, tiene que ser apeteci- ble, variada y, especialmente, es necesario que esté adaptada a la patología –o las patologías–», deta- lla Ibáñez. Consejos referidos al ‘qué debe comerse’, pero que deben estar siempre acompañados del ‘cómo tienen que ingerirse’. Es decir, que también hay que tener muy en cuenta que «hay que repartir la comida en 5 o 6 tomas más pequeñas y se debe comer con moderación y evitar el ‘estar lle- no’», señala Ibáñez. También es importante evitar la monotonía de los platos, tener cuidado con los dulces o comer caliente «para potenciar los sabores», destaca la experta en nutrición y dietética. Cuidados ‘extra’ Claro que de nada sirve cuidar la alimentación y los productos que se ingieren si luego no se lle- va una vida sana en el resto de ámbitos cotidianos. Se trata, en definitiva, de llevar un estilo de vida saludable en conjunto. «Hay que hacer actividad física, inclui- dos ejercicios de fuerza y, por supuesto, evitar consumir alco- hol y tabaco», puntualiza Ibáñez. En este sentido, además, muy importante son también las rela- ciones sociales. Hay que tener en cuenta que muchas veces la coti- dianidad de las personas mayo- res es comer solas en casa y aca- ben poniéndose casi cualquier cosa en el plato, de ahí que, por ejemplo, quedar a comer con sus amistades sea una muy buena opción. Igual de importante es adquirir «formación en alimen- tación. Por ejemplo, leer las eti- quetas de los productos ayudará a evitar los que sean altos en sal, altos en grasas poco saludables...», concluye Ibáñez. «Con la edad se dan cambios fisiológicos que influyen en lo que se come y en cómo se come» La experta en dietética y nutrición, María José Ibáñez, ofrece unas pautas para llevar un estilo de vida saludable «La dieta debe cubrir las necesidades de energía y nutrientes, ser apetecible, variada y personalizada»

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