Más 60 activo

8 11 marzo 2019 más 60 activo » L. M. D. E l director del Instituto de Estudios de Ocio de la Universidad de Deusto, Fernando Bayón, intro- dujo en la jornada un interesante análisis sobre el significado actual del ocio y su papel dentro del envejecimiento satisfactorio. «No- sotros utilizamos este concepto para poner a la persona en el cen- tro de los procesos de envejeci- miento, entendiéndolos no nece- sariamente como algo peyorativo por más que sigan estando social- mente penalizados», expuso. Bayón hizo hincapié en la nece- sidad de liberar el concepto de ocio de la carga negativa que ha llevado tradicionalmente adosa- da, por culpa de su contraposi- ción al trabajo como actividad que da sentido a la vida y otorga reco- nocimiento social. «Hay que erra- dicar ciertos prejuicios como el que lo asocia a la pereza o al no hacer nada. No es ni la inactivi- dad ni la sombra del trabajo, sino que muchas veces el ocio es la condición para que alguien con- duzca su envejecimiento de una forma inteligentemente activa», explicó. Doctor en Filosofía, defendió la figura de las aficiones en una sociedad en la que la tradicional división entre las esferas laboral, de tiempo libre y descanso noc- turno es hoy más porosa que en el siglo pasado. «Cuando consta- tamos que el trabajo es cada vez menos el espacio para la realiza- ción personal, porque no todo el mundo se dedica a lo que quiere o tiene contratos precarios, surge con fuerza renovada la importan- cia del ocio», dijo. Pero, ¿qué ocio es el más bene- ficioso? Para el experto, se puede definir como «una actividad que arraiga en la persona, tiene una proyección sociocomunitaria y va transformándose a lo largo del tiempo».Ya se trate de música, arte, estudio o pesca, son aficio- nes con las que se adquieren facul- tades, destrezas, que requieren de una dedicación constante. «Resul- ta paradójico pero no hay nada que genere tanto trabajo como un ocio auténticamente valioso. Lo importante es el significado que le des a esa actividad», apuntó. Este mayor equilibrio entre el ámbito laboral y el del tiempo libre ayuda además a afrontar en mejo- res condiciones acontecimientos traumáticos como la jubilación o la pérdida de la pareja. «Cuando uno parece que pierde el norte, el ocio permite a esas personas vol- ver a la vida. Es el garante de la reinvención del yo», sostuvo. En su intervención, también advirtió que estas prácticas, sobre todo las deportivas, transforman y reinventan el espacio público urbano. Formación Fernando Bayón defendió la nece- sidad de educar a las personas para que sean capaces de cultivar de manera significativa el ocio. «Pen- samos que solo hay que formar para el trabajo, pero el ocio es una dimensión tan crítica y crucial de la vida que no puede dejar de ser objeto de constante formación y atención educativa». El Instituto de Estudios de Ocio lleva 26 años intentando paliar este déficit. En el hall de la Sala BBK, los asistentes pudieron acercarse a un stand donde se ofrecía informa- ción sobre los cursos, programas y otras actividades que organiza cada año este centro de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educa- ción de la Universidad de Deusto. Con el fin de aportar una visión más práctica, algunos alumnos hablaron del ocio valioso desde su propia experiencia. Fernando Bayón defiende la importancia de las aficiones en la «reinvención» de las personas cuando se jubilan o enviudan «Hay que erradicar ciertos prejuicios en torno al ocio, no es la sombra del trabajo» «Es paradójico pero no hay nada que genere tanto trabajo como un ocio auténticamente valioso» «El ocio es la condición para que uno conduzca su envejecimiento de una forma inteligentemente activa»

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