Osasuna-Salud 2025
16 22 septiembre 2025 osasuna-salud » Leire Fernández ¿Te levantas cansado y sin ener- gía por la mañana? ¿Sufres de infecciones recurrentes? ¿Tienes dificultades a la hora de concen- trarte? ¿Te cuesta perder peso o dormir? ¿Tienes dolores muscu- lares o de cabeza sin razón apa- rente? Si has contestado sí a una o más de estas preguntas y no sabes el motivo de que te suceda quizá la respuesta a tus síntomas sea la inflamación crónica de bajo grado, una respuesta fisiológica del sistema inmune y que afecta especialmente a todo lo relaciona- do con el sistema digestivo por- que el 70% del sistema inmune se encuentra en el intestino. Magda Nedza ha publicado ‘La inflama- ción bajo control’ en la que ofre- ce una guía práctica y clara para ayudarnos a identificarla y a con- trolarla. «Detrás de la inflamación crónica de bajo grado puede haber una sintomatología muy diversa. Al final, dependiendo de la perso- na, puede variar muchísimo. Pode- mos presentar solamente un sín- toma o varios síntomas. Para iden- tificarla existen algunos paráme- tros que podríamos incluir en nuestra analítica. Por ejemplo, la proteína C reactiva ultrasensible o la velocidad de sedimentación. Nuestro hemograma, los leucoci- tos y los neutrofilos, sobre todo el ratio entre estos dos parámetros. La seritina, cuando las mujeres la tenemos alta puede significar que tenemos problemas con esa infla- mación de bajo grado.También el perfil lipídico, el colesterol, el ratio de LDL con HDL...», especifica la especialista. Entre los factores que influyen para que se dé esta inflamación uno de los más característicos es el estrés, junto con la falta de des- canso y la dieta. «Tenemos estre- sores por todas partes y es impor- tante ser consciente del problema. Lo veo a diario en consulta que muchas mujeres nos adaptamos a altos niveles de estrés y estamos acostumbradas a tener el cortisol por las nubes. Esto al final nos des- regula y nos inflama muchísimo», comenta. Por ello lo primer que tendremos que hacer es recono- cer si tenemos estrés en nuestra vida e identificar qué es lo que podemos hacer para mejorarlo. «Por ejemplo, intentar salir a cami- nar o hacer algún otro tipo de acti- vidad física, que al final siempre movernos, sobre todo si lo hace- mos al aire libre, nos ayuda a ges- tionar un poquito estos niveles de estrés. Podríamos encontrar algún tipo de actividad que nos guste, leer un libro, sobre todo por la noche en vez de estar con el móvil porque sabemos que las pantallas alteran al final nuestra calidad del sueño, lo que repercute de mane- ra negativa también los niveles de estrés en nuestra vida», enumera Nedza. Los 40, la edad clave Si la situación personal que viva- mos influye en la posibilidad de sufrir inflamación crónica, la edad también es un factor determinan- te. En concreto, a partir de los 40, aproximadamente, o cuando se llega a la menopausia o perime- nopausia es uno de los momentos vitales más significativos en este sentido. «En el caso de las muje- res es muy importante que nos preparemos para la menopausia porque luego influye en el perio- do de postmenopausia, que va a ser mucho más largo. Sobre todo, llevar una dieta equilibrada de per- fil antiinflamatorio con aporte de proteína, de baja carga glucémica para no provocar demasiados picos de azúcar en sangre, con suficien- te aporte de grasas saludables,... A la grasa no les tenemos que tener miedo ya que, en su justa medida, es antiinflamatoria e incluso nos ayuda a mantener un buen equi- librio hormonal», comenta. Según la experta también es importante tener en cuenta otros nutrientes claves como, por ejem- plo, un suficiente aporte de ome- ga 3, vitamina D, proteína, fibra, también en fruta y verdura, que tienen antioxidantes. «La nutrición influye en mejorar este contexto inflamatorio en el que vivimos todos nosotros.Y, por supuesto, otro factor muy importante es la actividad física, meter un poqui- to de ejercicio de fuerza que nos ayuda a trabajar un poco nuestro músculo, lo que se traduce en que más adelante no sufrimos la sar- copenia, que es la pérdida de masa muscular, y la osteopenia y la osteoporosis, que es muy común en las mujeres en la edad de meno- pausia». Esta respuesta fisiológica del sistema inmune afecta sobre todo al sistema digestivo El estrés, la falta de ejercicio y la dieta, el tridente causante de la inflamación Los síntomas son mútiples pero pueden incluir cansancio, dolores musculares o de cabeza, niebla mental o infecciones recurrentes. Aunque lo más habitual es que sean los adultos los que sufran de inflamación crónica, cada vez más los espe- cialistas se encuentra con este problema en menores. Nuestro estilo de vida en el que permanecen más tiem- po encerrados en el interior y menos jugando en la calle, el exceso de productos ultraprocesados pensados específicamente para que les resulten atractivos y el exceso de pantallas repercuten de manera clara en su salud general. «Al final es un ambiente cada vez más proinflamatorio, por lo que también deberemos cuidar qué podemos hacer para mejorarlo. Que el niño se mue- va, reducir sobre todo los alimentos ultraprocesados, todas esas galletas y los cereales de desayuno muy altos en azúcares que, al final, al niño le da un chute de ener- gía, se activa muchísimo, pero luego le da otra vez el bajón rápido. Por supuesto, todo lo que comemos al final influye, pero también el exceso de pantallas y la falta de actividad física al aire libre.Y deberíamos tener- lo en cuenta porque al final eso repercute en la salud del niño. Hay cada vez más menores que contraen enfermedades que antes contraían solamente las perso- nas de edades más avanzadas». ¿Los niños también sufren inflamación?
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