San Prudencio 2018

VITORIA. Con alegría y con bue- na unión, como receta la Retreta, afrontan los txokos su noche más especial. Hablamos con miembros de cuatro sociedades gastronómi- cas que enfundados en sus trajes de cocineros –o soldados– nos cuen- tan cómo viven la Tamborrada. A ellos no va a arredrarles el frío ni cualquier otra inclemencia meteo- rológica que arrecie en San Pru- dencio –hubo algún año en el que nevó–. Saldrán preparados para todo –las previsiones apuntan a inestabilidad y posibilidad de llu- via–. Y no hay que darle demasia- das vueltas, para todos es una de esas citas marcadas en el calenda- rio, en las que la obligación consis- te, precisamente, en divertirse y alegrar la vida al vecino. Tampoco es tan difícil... Sociedad Burduntzi «Cuando terminamos nos montamos la juerga aquí» Ha sido la última sociedad en un- irse a la Tamborrada y tras estre- narse el año pasado en la cita, los chicos y chicas de Burduntzi cuen- tan las horas para repetir este 2018. La de 2017 «fue una experiencia brutal. El poder ser parte de un acto que siempre has visto por la tele- visión o en directo es increíble», confiesa Roberto Zabalza. «A mí personalmente me encanta todo lo que sea folklore alavés y desde que estoy en Burduntzi cuando pa- san las Navidades ya estoy contan- do los días que quedan para que lle- gue la Tamborrada», afirma ante el asentimiento de su pareja Belén y del resto de compañeros. En total serán siete los que este año parti- cipen en el desfile. Cuentan los socios que cuando se fundó este txoko en 2016, el tema de participar en la Tamborrada fue uno de los que primeros que se abor- dó. «Se dijo que teníamos que par- ticipar en San Prudencio sí o sí y a partir de ahí nos pusimos a traba- jar. Compramos los trajes de coci- neros, encargamos los barriles en Donosti… y el resto de sociedades nos acogió genial», cuenta Joseba Olalde, que de niño ya había forma- do parte con la sociedad Iratxoa. Los siete coinciden en definir su primera experiencia como cocine- ros el día 27 como algo digno de re- cordar. «Se hace corto pero muy in- tenso. Eso sí, cuando terminamos nos montamos la juerga aquí y a algunos nos dieron las ocho de la mañana…». Para calentar motores, el grupo comenzará la noche con una contundente cena a base de pi- coteo vario, revuelto de perretxi- kos, unos nueve kilos de caracoles y pastel de San Prudencio. Después toca juntarse con el resto de socie- dades. «Lo mejor de todo es el gru- pito que hemos hecho, hasta en los ensayos lo pasamos en grande», subrayan desde este joven txoko ubicado en la plaza de la Fuente de los Patos. Sociedad Zapardiel «Salimos a divertirnos, pero nos gusta tocar bien» Y de una sociedad casi novata a otra que se ha convertido en una de las clásicas en la Tamborrada. Zapar- diel, en el número 43 de la calle Herrería, lleva 13 años estando pre- sente en la cita que cada 27 de abril llena de tambores las calles del cen- tro de Vitoria. Este año desfilan unas 20 personas, un número que va variando cada edición. Eso sí, los que salen lo hacen siempre de cocineros, por aquello de la cohe- rencia con el sentido propio de un txoko gastronómico. «En este txo- ko siempre hemos sido de barril grande y cocineros. Somos una so- ciedad gastronómica y creemos que es lo suyo, aunque por supuesto respetamos los que salen de solda- dos como en Donosti», explica José Antonio Arberas. Este día no faltan en el menú los guiños a la tradición, aunque el ele- vado precio de los perretxikos qui- zá les impida degustarlos, una de- cisión que se tomará a última hora y según su cotización en el merca- do. Eso sí, habrá puchero de cara- coles cocinados por el socio José Luis Moreno y postre casero de Maite González. «Solemos quedar hacia las nueve para prepararnos y cenar. Después salimos hacia la torre de Doña Ochanda, que la te- nemos aquí al lado, y cuando ter- mina la Tamborrada volvemos a re- cenar y pasamos aquí un rato to- mando algo, pero sin que se nos haga demasiado tarde porque al día siguiente solemos ir a las campas de Armentia», cuentan los socios, otra ineludible cita para ellos. A pesar del ambiente festivo, en la sociedad se toman este acto po- pular muy en serio y por eso inten- tan no perderse ninguno de los en- sayos. «Salimos a divertirnos y va- mos tranquilos y relajados, pero nos gusta tocar bien», recalcan. «En rea- lidad, no es difícil, solo hace falta tener un poco de ritmo y no meter la pata al principio o al final de la canción, que es cuando más se no- tan los errores». Sociedad Amairu Bat «Vamos siempre a contrarreloj» «Unos veinte años», calculan los socios de la veterana Amairu Bat que constituyen la parte protago- nista de la Tamborrada de San Pru- dencio. Como cada edición, la jor- nada festiva comenzará hoy para ellos a primera hora de la noche. «A eso de las nueve ya estamos ce- nando, fuerte porque nos espera una noche dura», desvelan desde el txoko ubicado en Manuel Ira- dier. «No hay ni que pensar el menú. Comenzamos con una en- salada mixta, seguida por revuel- to de perretxikos, caracoles y tar- ta de San Prudencio. Todo muy tra- dicional», detallan Fran Martínez de San Vicente y Ezequiel Gonzá- lez, dos de los ocho socios que par- ticipan este 2018. A las 11.00 horas están convoca- dos en la plaza de la Provincia, por lo que las prisas son ya parte de la tradición. «Vamos siempre a con- trarreloj», confiesan los curtidos La salsa de la Tamborrada 300 cocineros de 28 sociedades gastronómicas participan esta noche en el desfile de tambores. «Se hace corto pero esmuy intenso» SARA LÓPEZ DE PARIZA En Kukubarre han preparado el menú de la cena desde hace dos días. Miembros de Zapardiel, una de las más veteranas en el desfile de San Prudencio. 14 SAN PRUDENCIO 2018 Viernes 27.04.18 EL CORREO

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